Los propietarios y paseadores deben recoger los deyecciones de los animales (iStock)
Los propietarios y paseadores deben recoger los deyecciones de los animales (iStock)

Cuando se decide tener un animal de compañía hay que tener en cuenta que el animal va a necesitar ciertos cuidados y tiempo por parte de su dueño. Visitas al veterinario, baños, vacunas, alimentación acorde y paseos, son algunas de las situaciones que se deben contemplar antes de tomar la decisión de sumarlos a la familia.

Aunque para algunas personas salir a caminar con su mascota se trata de un acto de disfrute, están quienes olvidan que esta actividad es imprescindible, no solo para su socialización, sino también para su salud física, y de esta manera omiten los recorridos diarios sin pensar en las consecuencias.

Los paseadores deben inscribirse en un registro oficial y legalmente no deben trasladar más de ocho perros (iStock)

"Que el perro salga con un profesional no le quita la obligación al dueño de compartir tiempo al aire libre con él, permitiéndole explorar diferentes lugares e interactuar con otros de su especie, y esto es independiente del tamaño y características de la vivienda o la presencia de otros canes en la casa. Durante las consultas, suelen comentarme que no lo llevan porque cuentan con un amplio jardín y mucho espacio y mi respuesta es que una jaula puede ser de oro, pero sigue siendo una jaula", explicó a Infobae la etóloga clínica Silvia Vai.

Lo difícil no es decidir que salga o no con otra persona, sino conseguir a alguien que ame lo que hace y lo haga bien

La especialista explica que hay que ser responsables ya que esa persona será quien estará a cargo del cuidado del perro algunas horas al día. Por eso, siempre aconseja tomarse un tiempo para seguirlo, obviamente sin ser notado, y constatar como trata y cuida a los animales que lleva.

Es importante prestar atención a los comportamientos posteriores al paseo (iStock)
Es importante prestar atención a los comportamientos posteriores al paseo (iStock)

Hay malos paseadores que tironean del collar de ahorque sin siquiera atender las señales corporales del perro, les gritan, patean, o dejan atados, con suerte a la sombra de un árbol, mientras conversan en el parque con otros que, como ellos, no cumplen con el trabajo que se les encomendó. O sea que ese paseo no sirve para que la mascota lo disfrute y se relaje, de ahí radica la importancia de informarse bien.

"Hay que tener en cuenta si en el grupo son muchos animales, o tienen diferente porte, edad, estado físico porque no todos necesitan el mismo nivel de actividad. También cómo es el temperamento y la conducta de los que integran la manada, ya que aquellos de mal comportamiento pueden alterar la armonía y bienestar del resto", expresó Vai.

Y agregó: "Frecuentemente observo jaurías con miembros de particularidades totalmente dispares, razas grandes y gigantes con pequeñas, perros muy jóvenes o viejos que con dificultad tratan de seguir el paso de los más ágiles. A su vez, están aquellos con hocico chato que por sus características físicas tienen problemas para respirar y deben esforzarse sobremanera para no quedar atrás aún cuando les falta el aire".

LEA MÁS: