Todos sabemos que la educación es el pilar del crecimiento de un país. Y esta educación atraviesa desafíos diarios de acuerdo a los cambios en la sociedad y a la nueva era digital que arrasa como una gran ola todo aquello que hacemos.

Eso lo tiene muy en claro un pequeño jardín de infantes de Santa Cruz, donde un proyecto innovador y premiado a nivel nacional se destaca para chicos de 4 y 5 años: la creación de un Club de Ciencias.

María Elena Tapia, Docente Asesora de Ciencias del novedoso club y algunos de sus alumnas
María Elena Tapia, Docente Asesora de Ciencias del novedoso club y algunos de sus alumnas

Se trata de una propuesta con actividades educativas y de divulgación con el propósito de despertar e incrementar el interés por la ciencia y la tecnología de los alumnos del nivel inicial. Y es llevada adelante por los docentes del jardín de infantes N°18 "Islas Malvinas Argentinas", de Caleta Olivia, Santa Cruz, quienes generaron un espacio de reflexión para transformar el ambiente: el Club de ciencias "Galileo Galilei".

Según sus responsables, la iniciativa busca desarrollar la alfabetización científica como un proceso desde las etapas tempranas de la vida, desde el jardín de infantes como primera instancia de contacto con las ciencias.
La idea ya avanzada y concretada participó de la segunda edición del premio "Maestros Argentinos" y resultó entre las 10 finalistas donde participaron más de mil proyectos de todo el país.

Docentes y directivos responsables del logro y premio nacional (Presidencia)
Docentes y directivos responsables del logro y premio nacional (Presidencia)

"Este proyecto se inicia hace doce años, donde acercamos a los niños a las ciencias, mediante el desarrollo de distintas herramientas educativas, focalizando la atención en áreas duras como física, astronomía, ciencias naturales. Allí, apuntamos a potenciar las habilidades de los niños de cuatro y cinco años que asisten al nivel inicial del jardín de infantes", explicó a Infobae, María Elena Tapia, Docente Asesora de Ciencias del novedoso club.

Y agregó: "Creamos un espacio extraescolar donde priorizamos la ciencia. Diseñamos un proyecto del Club de Ciencias. En 2014 lo presentamos al Consejo Provincial de Educación de Santa Cruz y logra ser aprobado en 2015. Trabajamos tres días a la semana en clases de una hora y media cada una, por la tarde. Sin afectar el desarrollo de los contenidos educativos del nivel inicial. Es un espacio alfabetizado, donde los chicos tienen acceso a telescopios, microscopios y lupas de mano".

Miriam Carballo, Vicedirectora del Jardín de Infantes nº 18 "Islas Malvinas Argentinas" de Caleta Olivia, en Santa Cruz, precisó que fue un desafío el adaptar estos conocimientos profundos en chicos de esa edad. "Los niños de 4 y 5 años son muy naturales y espontáneos. Tienen mucha potencialidad y todo lo que aprenden lo toman con un asombro único. Van construyendo hipótesis de acuerdo a los saberes previos que tienen. Por ejemplo, en temas astronómicos, conocieron las fases de la Luna y pudieron observar sus cráteres. Quedaron asombrados".

La vicedirectora Miriam Carballo y la docente María Elena Tapia en los estudios de Infobae
La vicedirectora Miriam Carballo y la docente María Elena Tapia en los estudios de Infobae

"Ellos construyeron un saber a partir de datos y observaciones científicas y no de cuentos o de palabras de familiares, quienes muchos de ellos también aprenden a partir de los conocimientos que impartimos a los chicos", agregó la directiva.

Tapia, afirmó que los familiares están muy contentos y entusiasmados con la propuesta. "Compartimos las ideas y acompañan a los chicos en las tareas. Aprenden a la par del niño y colaboran con sus estudios. Hasta también participan de las ferias de ciencia que organizamos a nivel municipal y provincial", indicó.

Y finalizó: "Desde el comienzo hay una puesta distinta. Los chicos que integran el Club de Ciencias visten guardapolvos blancos y no el clásico uniforme de jardín. Eso ya les impacta. Y a partir de esas diferenciación es que van adquiriendo interés en el saber".

Proceso de selección y ganadores

De los más de 1000 proyectos de todo el país que participaron de la primera fase del concurso "Maestros Argentinos", organizado por el Ministerio de Educación de la Nación, primero quedaron 400, luego 100 -seleccionados por Flacso. Estos proyectos fueron enviados a un Comité Evaluador, integrado por los ganadores de 2016, quienes realizaron una preselección de 20 proyectos. A su vez, a través de entrevistas a los preseleccionados y de videoconferencias, el Comité seleccionó a los 10 finalistas.

"Es muy importante revalorizar el rol del docente, queríamos entregar un premio que los distinguiera. Pero no basado solo en la práctica individual, sino que además sea mucho más cercano a lo que creemos que debe ser el trabajo en la escuela, en el aula", explicó a Infobae Alejandro Finocchiaro, ministro de Educación y Deportes de la Nación.

Para Finocchiaro el concurso tiene una misión clara: "Queremos poner en valor y visibilidad lo que ocurre de Ushuaia a La Quiaca, de la Cordillera al océano Atlántico", pero su vez considera que es crucial "salir del concepto de las escuelas del siglo XIX, con los docentes del siglo XX y los alumnos del siglo XXI".

Por eso los proyectos que llegaron a la etapa final del MA debían cumplir con diferentes requisitos: haber causado un impacto positivo y demostrable; que sea inspirador; que tuviese coherencia y consistencia entre el diagnóstico de la problemática, las estrategias propuestas y la finalidad del proyecto; trabajo en equipo; sustentable; una propuesta innovadora, extensión a la comunidad y buen uso de recursos.

Los proyectos se destacaron porque "plantearon proyectos innovadores, que trabajaron en forma colaborativa e interdisciplinar. Docentes que hicieron que sus alumnos generen ellos mismo conocimientos".

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