Carlitos Balá fue declarado ciudadanos ilustre de la ciudad de Buenos Aires, en reconocimiento a su aporte como artista a la cultura popular.

El proyecto para distinguir al actor fue aprobado el miércoles al mediodía por la Legislatura porteña, por iniciativa del diputado de PRO, Roberto Quattromano, y la vicepresidente 1° del Palacio Legislativo, Carmen Polledo.

"Es el reconocimiento máximo de la Ciudad a un excelente artista y mejor persona, quien entretuvo y sigue entreteniendo a varias generaciones. Carlitos significa un emblema y referente cultural no solo para los porteños, sino en todo el país. Sus personajes y frases inolvidables, con un humor sano y familiar, perduran en el tiempo", expresó Quattromano.

Sub nombre verdadero es Carlos Salim Balaá y nació el 13 de agosto de 1925 en el barrio porteño de Chacarita. Su carrera artística comenzó realizando monólogos y bromas a pasajeros de la línea 39 de colectivos.

Trabajó en radio, televisión y teatro. Su clásico flequillo, bromas y ocurrencias marcaron a generaciones enteras y aún es recordado por sus clásicas frases "¿Qué gusto tiene la sal?" y "Un kilo y dos pancitos" o por su gestito de ideas.

Otro clásico a lo largo de su carrera fue el "chupetómetro", en el que los nenes le dejaban sus chupetes.

El mes pasado el actor y humorista viajó a Roma para encontrarse con el Papa Francisco, donde recibió la distinción de "Embajador de Paz".