(IStock)
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Compartir y trabajar en equipo. Ésas son dos de las grandes máximas de los Millennials, la generación que creció con el cambio de milenio y que hoy tiene entre 20 y 35 años. Dejaron atrás algunos conceptos individualistas y se muestran a favor de generar ideas colectivas. En eso consiste su "hippismo digital".

Ya no buscan tener "la posesión" de una idea. Por eso muchos están a favor del copyleft, tal como se llama a la ideología que favorece la libre circulación de las creaciones. El código abierto es moneda corriente.

En esta época donde el contenido circula libremente por la web, no tiene sentido ser dueño de una "fórmula secreta". Por otra parte es muy difícil mantener algo "en secreto". Lo verdaderamente interesante es qué hacer con las fórmulas. El desafío es cómo lograr transformar algo conocido por todos en un mashup novedoso.

Y este hippismo no necesariamente tiene que ver con que en las nuevas generaciones haya un mayor grado de nobleza, sino con que está probado que los trabajos que se nutren de múltiples aportes son más ricos y productivos. Las gigantes tecnológicos entendieron que esto es así y basan su crecimiento en esa idea.

Las oficinas de las compañías de IT, en Silicon Valley y también por estas latitudes, son abiertas, con pocas paredes y mucho vidrio. Se tratan de eliminar fronteras y favorecer los encuentros espontáneos que es donde suelen surgir las grandes ideas. Por eso, tienen salas de juego, o cafeterías coloridas u organizan salidas para sus empleados.

"En tiempos en los que la tecnología es capaz de acercar a la gente como nunca antes, los millenials ven con excelentes ojos la posibilidad de crear en conjunto con sus pares. Por este motivo, en los últimos años se han multiplicado la cantidad de hackatones, laboratorios y experiencias grupales que les permiten debatir ideas, compararlas, compartirlas y unirlas para crear nuevas soluciones", destacó Gabriela Gayarre, gerenta general de Ingram Micro para Argentina y Uruguay, en diálogo con Infobae.

Con esa misma lógica, también se habilitó la opción de trabajar de manera remoto. Porque teniendo la posibilidad de conectarse desde cualquier lado, la obligatoriedad de concurrir a una oficina todos los días no tiene mucho sentido, salvo que se trabaje de atención al público en un local, como personal de seguridad o en algún otro puesto que realmente requiera la presencia física.

Los trabajos creativos se hacen en equipo. Y los integrantes pueden estar diseminados entre Buenos Aires, Santiago de Chile, Paris y Nairobi. Con las posibilidades digitales, las distancias resultan obsoletas.

Vanina Beraldi, Marketing Manager de Softtek Sudamérica Hispana, comparte algunas estrategias que pueden emplear las empresas para favorecer las prácticas colaborativas en las empresas:

Nuevos proyectos
Si la propuesta es crear, lo ideal es que los objetivos de cada grupo estén basados en dar soluciones a necesidades concretas de los propios clientes o del negocio. Apelar a la creatividad de los talentos internos puede ser redituable para la empresa.

Motivación
El desafío constante es lo que más motiva a los jóvenes talentos. Estos espacios les permiten probarse en nuevos roles, lo que genera dinamismo y por ende, entusiasmo.

Fortalecimiento del vínculo con pares
La sinergia que generan los equipos y el relacionamiento con otros grupos de trabajo propicia el crecimiento de todos, fomenta el trabajo conjunto en otros ámbitos y genera un buen clima de trabajo.

Juegos de roles
Permiten a los colaboradores crecer profesionalmente, ya que ganan experiencia que luego pueden llevar a un proyecto real. A su vez, a las compañías los ayuda porque pueden entrenar a los perfiles en estos nuevos roles para luego poder aplicarlos a la gestión frente al cliente.

Desarrollo de habilidades
Estas iniciativas capacitan a los talentos en áreas como liderazgo, comunicación y escucha, sumando nuevas habilidades para capitalizar y fomentan su espíritu emprendedor.

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