
Las ordenes médicas y las recetas para comprar medicamentos han causado más de un dolor de cabeza a pacientes y farmacéuticos que, al no entender lo escrito por el profesional de la salud, deben acudir a un cuestionario para "adivinar" qué medicamento vender. Incluso en algunos casos se ven obligados a pedirle al consumidor que regrese con una nueva prescripción, con las consiguientes molestias para los pacientes-clientes.
Para poner fin a estos inconvenientes, la farmacéutica Danisa Gumán decidió redactar una petición proponiendo que, como en otros países, en Argentina también se utilicen recetas pre-impresas. "Soy farmaceútica y todo el tiempo recibimos recetas mal escritas. No se pueden leer bien y generan la duda ante el paciente de si darle o no el medicamento. Hay un montón de recetas que están pre-impresas, como las de Pami, y en algunos países de Europa son obligatorias, también en Brasil. Está bueno concientizar a la gente y que no se la agarren con la persona que está detrás del mostrador porque a veces no se entiende lo escrito", dijo a Infobae Danisa Guzmán, ideóloga de la petición que circula en las redes y en la plataforma Change.
PUBLICIDAD
Las recetas se imprimirían en computadora mediante un software que comunica con el vademécum y con los datos de la obra social del paciente.
"La letra es lo más grave, porque si uno se equivoca se le da al paciente algo distinto y puede ser grave", aseguró Guzmán y añadió que otro caso habitual es encontrar errores en los datos que exigen las obras sociales —no todas piden lo mismo—o cambian en el tipo de tinta. Todos los datos de la receta deben estar escritos con la misma lapicera o birome. "Ello si bien retrasa al paciente no implicaría problemas para la salud, excepto el hecho de no poder comprar el medicamento y que ello implique la suspensión del medicamento", añadió. "Lo que pasa -agregó- es que se confunde la dosis de los medicamentos con el nombre, las cantidades… Eso pasa porque no miran el vademecum o ponen bien el nombre de la droga pero no las cantidades o presentaciones. Por ejemplo, hay muchos médicos extranjeros, sobre todo en las guardias, que indican medicamentos que acá no existen. O médicos argentinos que piden 20 comprimidos cuando vienen de 10 ó 30 o difiere en la cantidad de miligramos… En esos casos no se puede vender el de numero mayor".
PUBLICIDAD
Apelando a la buena voluntad, los farmacéuticos pueden llegar a saber qué droga fue recetada preguntándole al paciente qué tiene o por qué síntomas fue a la consulta. Con el entrenamiento adecuado y los conocimientos de la profesión pueden adivinar de qué se trata, pero "no pueden medicar porque está prohibido; sólo dispensar lo que el médico receta".
Rubén Sajem, presidente del Colegio de Farmacéuticos de la Ciudad, opinó que, "en cuanto a la caligrafía, es sabido que ha ocasionado muchos trastornos y problemas porque a veces se le da al paciente una medicación equivocada; es muy común el problema". "Se debe intentar una caligrafía entendible. Si el médico escribiera la receta con el debido cuidado, si se tomara el tiempo para hacerlo, se evitarían varios errores; si escribiera bien el genérico (mencionar el medicamento con el nombre científico y no por la marca del laboratorio), se evitarían problemas, porque cuando se receta marcas se presta a confusión porque hay marcas parecidas, pero distintas y puede haber contraindicaciones".
PUBLICIDAD
Además, agregó que "la receta electrónica puede llegar directo a una historia clínica, pero se podrían buscar los mecanismos legales, incluso hay proyectos parlamentarios para que se la imprima, pero respetando que no sea una receta automatizada sino que se respete el genérico… Si se pudiera conseguir eso o una receta impresa por algún método se evitarían muchos casos de mala dispensación por no entender la grafía del médico. Aunque habría que contextualizar la ley a la época actual, que no sea algo automatizado. Lo que se debería buscar es que el médico tenga criterio racional".

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Inflación de junio: se aceleró un rubro clave, pero ya hay consultoras que creen que perforará el piso de los 2 puntos
En la segunda semana hubo un salto en los precios de alimentos y bebidas según relevamientos privados. Cuánto más va a desacelerar el ÍPC y las maniobras con las tarifas de luz y gas
Dólar y actividad: la debilidad importadora ayudó a las compras del Banco Central
La menor actividad manufacturera y el crecimiento del aporte energético al superávit comercial explicaron el histórico resultado cambiario registrado en lo que va del año
¿Cuánto cuesta el anillo de diamante rosa que Christian Nodal le regaló a Ángela Aguilar?
Flor Rubio explicó por qué ésta representaría una de las piedras más escasas y costosas del mercado

Los mercados del exterior reaccionaron con euforia al anuncio de la apertura del Estrecho de Ormuz
El dólar se debilitó y el petróleo baja más del 4 por ciento. Cómo es el panorama en la Argentina
Presencia de marca y ciclos de producción: por qué un grupo mexicano compra el mayor exportador de dulce de leche de la Argentina
San Ignacio, la empresa santafesina que exporta dulce de leche y quesos azules a 18 países desde 1978, está a punto de cambiar de manos. El comprador es MIYM, un grupo mexicano que ya adquirió otras dos firmas del sector en el país



