Arqi, la nueva app que revela los tesoros arquitectónicos de la Ciudad

Fue diseñada por el arquitecto Martín Marcos, director del Museo de Arquitectura y Diseño (MARQ), para que porteños y turistas conozcan las imperdibles joyas arquitectónicas de Buenos Aires. Además sugiere recorridos urbanos y lugares legendarios

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La nueva app Arqi, diseñada
La nueva app Arqi, diseñada por el arquitecto Martín Marcos

Sobre la esquina de Suipacha y Paraguay descansa un edificio curvo de hormigón con imponente carácter, pero ignorado por el desconocimiento de quienes por allí caminan absorbidos en la vorágine del Microcentro. El mismo resulta ser una reliquia arquitectónica diseñada hace 80 años por el catalán Antonio Bonet, quien la llamó "Casa de estudios para artistas", una serie de ateliers que perduran en el tiempo por sus reveladoras técnicas, materiales y diseño vanguardista.

Como ese, en la Ciudad conviven cientos de edificios con historia a cuesta, diversos estilos (que van desde el colonial, inglés, francés y moderno) y con un impensado valor arquitectónico. Cuando el novelista francés André Malraux conoció Buenos Aires, quedó anonadado por la intensidad de la Ciudad y eso amalgama todo: la cultura, la gente y la arquitectura. "Buenos Aires es la capital de un imperio que nunca existió", resumió tras su visita.

Algo de eso sucede con el batido de edificios que involuntariamente embellecen la Ciudad y que pocos aprecian o saben que existen. Están ahí, a la vista de todos pero sin ser vistos, olvidados. Con sus cúpulas imponentes, molduras irreproducibles, materiales irrompibles y diseños que siguen siendo objeto de estudio en las universidades de arquitectura más importantes del mundo. Este problema fue lo que llevó al arquitecto y director del Museo de Arquitectura y Diseño (MARQ), Martín Marcos, a diseñar ARQI, la primera app que funciona como guía interactiva de arquitectura en Buenos Aires y que busca que los porteños y turistas conozcan los lugares históricos que sellaron la Ciudad.

La misma sugiere ocho recorridos arquitectónicos con mapas, información, datos útiles (horarios de visita) y fotos de los cien edificios que fueron exclusivamente elegidos para deleitar al visitante. La guía funciona con GPS, por lo que le arroja al usuario de smartphones (Android y iOS) el registro de los edificios de valor arquitectónico que tiene cerca para recorrer desde su localización. Además, el menú está en tres idiomas: español, inglés y portugués para que los turistas no prescindan más de las viejas guías de papel. "Esta app le da un posicionamiento a Buenos Aires, sin dudas una de las mejores ciudades del mundo", confesó su creador.

― ¿Cómo y por qué nació Guía ARQI?

Porque Buenos Aires es una ciudad magnífica en términos de patrimonio arquitectónico. Porque tiene una calidad increíble de edificios y porque ha tenido desde fines del siglo XIX hasta la actualidad una enorme producción de arquitectura, espacio público y de parques. Porque los porteños y los argentinos conocemos poco de lo nuestro y por eso también valoramos poco. Cuando me hice cargo del Museo me di cuenta que no podía llevarme conmigo todos los valiosos edificios, sino darle al visitante una herramienta que les permita salir en busca de ellos, encontrarlos, identificarlos y tener toda la data básica para poder entenderlos y disfrutarlos. La guía ARQI viene a cubrir algo que es absolutamente necesario para posicionar una Ciudad. Yo invito a que la gente vaya a los edificios, se pare frente a ellos, los pueda vivir, apreciar, tocar, mirar y sentir qué relación tienen con la Ciudad y el espacio público que los circunda.

― ¿Cómo fue la selección de los cien edificios que conforman la guía?

― Armamos un equipo y relevamos cuáles son los edificios que no nos podemos perder de Buenos Aires. Claramente la cantidad es enorme, desde las iglesias de la primera Buenos Aires colonial hasta lo más significativo de la arquitectura contemporánea, pasando por la influencia francesa, inglesa, por los modernismos. Todo eso en Buenos Aires está expresado con ejemplos magníficos. Nosotros tuvimos que seleccionar los cien imprescindibles. Priorizamos las épocas, los estilos y el estado de conservación. Lamentablemente muchas joyas están muy mal conservadas y necesitan una restauración inmediata como la confitería El Molino. También tuvimos en cuenta que se pudieran visitar interiormente.

― La app ofrece búsquedas por autores, edificios, localización y hasta propone recorridos por cercanía. ¿Qué le sedujo más de esta guía?

― Que te linkea al sitio oficial de ese lugar y te da toda la información útil como los horarios de visita, la descripción y algunos tips que para los viajeros son muy interesantes como por ejemplo: "No te pierdas de probar el bife de chorizo que venden acá a la vuelta en un restaurante maravilloso o no dejes de pasar por el café Tortoni". Todas esas sugerencias son magníficas.

― ¿Cuál es el tesoro arquitectónico y recorrido que nadie debería perderse?

Creo que Buenos Aires ha tenidos distintos centros a lo largo de su desarrollo histórico. Primero el barrio sur, el primer asentamiento de la colonia que fue San Telmo y Montserrat, después todo el sector norte de la Plaza de Mayo, el Microcentro porteño que está lleno de edificios con un valor magnífico, desde el SXIX hasta modernos. Uno de los edificios más bellos que tiene la Ciudad es el Congreso de La Nación.

Ateliers en Suipacha y Paraguay
Ateliers en Suipacha y Paraguay diseñados por Bonet.

― Además del turista, fue pensada para el porteño que muchas veces no conoce ni su propia ciudad, ¿verdad?

Lo primero que nos propusimos es que no fuera una guía para especialistas o arquitectos. Diseñamos una que pueda ser leída y entendida por todos, dirigida al visitante atento, culto y curioso. La Guía ARQI tiene, como muy pocas en el mundo, recorridos urbanos sugeridos, es decir, por dónde caminar. Solo los porteños pueden decirle a un visitante por qué lugares caminar. Eso es lo que la guía plantea: recorrer los barrios más significativos de la Ciudad donde se concentra una buena cantidad del mejor patrimonio arquitectónico, donde hay un paisaje urbano y unos climas culturales muy interesantes como La Boca, Palermo, Belgrano, Recoleta, San Telmo que son una invitación a descubrir las joyas más valiosas de nuestra arquitectura, pero también de la gente, sus formas de vida, sus olores, sus conversaciones, sus cafés, sus veredas. Todo eso también es parte de la belleza de una Ciudad.

― ¿Cuál es la principal falencia que hay en la Ciudad?

La mayor deuda que tiene Buenos Aires es volver a ser una de las ciudades más limpias del mundo. Así fue reconocida durante muchos años, con los espacios públicos mejor cuidados y más limpios de las ciudades del planeta. La magnificencia de Capital realmente llama la atención y es lo que le pasa a todos los visitantes de Buenos Aires.  No pueden creer esta magnífica conjunción de mestizajes, de estilos y mezclas en un pequeño lugar caminable. Recuperar el espacio público y volver a tener una obsesión por su limpieza es una de sus asignaturas pendientes para volver a posicionarla como una de las grandes ciudades del mundo.

― ¿Cómo describe a Buenos Aires?

― Es una pasión. Eso que Baudelaire llamaba el "Flaneur", que es ese al que le gusta caminar sin destino y perderse en la Ciudad. Walter Benjamin decía que la mejor manera de conocer una ciudad es aprender a perderse en ella. Y a eso invita Buenos Aires.