Las superbacteria son resistentes a los medicamentos (iStock)
Las superbacteria son resistentes a los medicamentos (iStock)

Las superbacterias son microorganismos que desarrollaron una multirresistencia a los antibióticos -incluso a los más potentes- que habitualmente se utilizan para el tratamiento de las infecciones que causan.

Desde el organismo internacional temen que estas infecciones se propaguen sin control y estiman que para el año 2050 afectarían a 28 millones de personas, que caerían en la pobreza al no poder hacer frente al problema. Además, aseguraron que otro de los efectos perniciosos es que se perdería un siglo de avances en la salud.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) fue el primer organismo en encender la alarma, cuando luego de revisar información de 114 países descubrió que afectan, en promedio, a entre cinco y seis personas cada 10 mil habitantes. Si bien el número parece ínfimo, un contagio rápido podría generar una alerta global en poco tiempo.

Un reporte del Banco Mundial estimó que las infecciones por resistencia a los medicamentos podrían causar la muerte de más de 10 millones de personas por año para el 2050 y que, de esta manera, se produciría un aumento tangencial del valor de los tratamientos.

En países como Italia, Grecia e Israel, por cada 10 mil habitantes se registran 6 pacientes internados que adquieren infecciones por superbacterias, mientras que en España o Serbia, la cifra llegó a 5 pacientes por cada 10 mil. En Argentina, las estadísticas son aún más preocupantes: solo en la Ciudad de Buenos Aires, la tasa asciende a 40 internados cada 10 mil personas.

El aumento de "súper bacterias" resistentes a medicamentos ha sido causado en gran parte por el mayor uso y la mala utilización de antibióticos y otros fármacos antimicrobiales en
el tratamiento de personas y en la agricultura.

"No podemos darnos el lujo de perder los avances logrados en el último siglo en la era de los antibióticos", dijo Tim Evans, director del Banco Mundial para salud, nutrición y población, a la Fundación Thomson Reuters. Y agregó: "Bajo cualquier medida, el costo de la inacción respecto a la resistencia antimicrobial es demasiado grande. Necesita ser abordado con urgencia y firmeza".

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