Entrada a la Pu Lof,territorio mapuche donde se vio a Maldonado por última vez (Nicolás Stulberg)
Entrada a la Pu Lof,territorio mapuche donde se vio a Maldonado por última vez (Nicolás Stulberg)

El jueves de la semana pasada, el Gobierno nacional elevó de $500.000 a $2 millones la recompensa para dar con el paradero de Santiago Maldonado, el joven que desapareció hace más de un mes y medio después del desalojo de un grupo de mapuches por parte de la Gendarmería en la comunidad de Cushamen, en Chubut.

Desde ese martes 1 de agosto, tras el desalojo en la ruta 40, en Esquel, hubo diversas hipótesis. Desde la Casa Rosada se alentó desde un principio, y por lo bajo, la que apuntaba a que Evaristo Jones, un puestero de una estancia de Benetton, había apuñalado a Maldonado tras una intrusión violenta de un grupo mapuche en el lugar. Tras los resultados de ADN que certificaron que la sangre en la camisa del puestero no era compatible con la del joven tatuador, el Gobierno optó por dejar de subestimar el caso, hizo un giro de 180 grados y la principal hipótesis del caso empezó a centrarse con más énfasis en la participación y la responsabilidad de la Gendarmería por la desaparición.

Durante estos 45 días hubo, sin embargo, más de 160 "pistas" aportadas por ciudadanos que dijeron tener algún dato –falso en la mayoría de los casos– sobre el paradero de Maldonado, según confiaron a Infobae fuentes del Ministerio de Seguridad y de la Casa Rosada. "Son personas similares que la gente ve y que estamos obligados a reconocer. Hay gente de buena voluntad que si de paso se lleva un mango, mejor", abundaron desde Seguridad. Como en todos los casos en los que se ofrece recompensa, el Estado recibió una lluvia de datos con el supuesto paradero del joven tatuador.

Tal vez el más descabellado se sitúe en la capital de España. El consulado argentino en Madrid recibió en la casilla institucional un mail de una persona que aseguró haber visto a Maldonado en aquella ciudad, según detallaron desde los ministerios de Seguridad y de Relaciones Exteriores. Notificada la Cancillería, remitió la información a la ministra Patricia Bullrich. "No hay demasiadas precisiones, solo se informó la recepción del correo electrónico", explicaron desde el Palacio San Martín.

En las mismas horas en que el Gobierno ampliaba la recompensa, apareció un matrimonio de Tierra del Fuego que se presentó en una comisaría de Río Grande en la que denunció que llevaron en su camioneta a Maldonado, el 22 de agosto, hacia el pueblo de Tecka, al oeste de Chubut. El relato de la pareja sonó llamativo de entrada, aunque se investigó a la camioneta y se hizo un análisis del trayecto.

“Son personas que la gente ve y que estamos obligados a reconocer”, explicaron desde el Ministerio de Seguridad, a cargo de Patricia Bullrich.
“Son personas que la gente ve y que estamos obligados a reconocer”, explicaron desde el Ministerio de Seguridad, a cargo de Patricia Bullrich.

El viernes, entre el equipo de comunicación de la Casa Rosada y los encargados de la cartera de Seguridad circuló la búsqueda de un hombre "con características similares a las de Santiago Maldonado" en Comodoro Rivadavia. El operativo de la Policía municipal se puso en marcha tras el llamado de una vecina, que alertó por las supuestas similitudes con el joven desaparecido hace 45 días. Al final, se trataba de un camionero, de 37 años, identificado como C.P. El Ejecutivo también le prestó atención al hallazgo de un cuerpo en el Río Mapocho, en Chile, que nada tenía que ver con Maldonado.

En las últimas horas, el Gobierno recibió desde el país trasandino a través de la Cancillería la respuesta a dos exhortos enviados hace algunas semanas. En uno de ellos, Chile contestó que no había registros de vehículos de la Gendarmería argentina por el paso internacional Río Encuentro-Palena, en la frontera entre Chubut y Palena, en el país vecino, ni de personas que se hayan reconocido como integrantes de esa fuerza.

La semana pasada, los testimonios ante el juez Guido Otranto -cuestionado por la Casa Rosada y por la familia del joven desaparecido- de algunos de los gendarmes que participaron del operativo y que estuvieron en la zona más cercana al Río Chubut sumaron más sospechas sobre la fuerza: contradicciones entre los efectivos, declaraciones tardías, sugestivos mensajes de WhatsApp y el uso de piedras en el operativo de desalojo del 1 de agosto, prohibidas por protocolo, como reveló este medio anteayer. La carátula de la causa que instruye el juez todavía es por "desaparición forzada". Mientras tanto, para lo único relevante, el paradero de Maldonado, el Estado sigue sin dar respuesta.