Macri posa con el gesto característico del alcalde de San Pablo
Macri posa con el gesto característico del alcalde de San Pablo

Sorprendió entre los prudentes expertos de la diplomacia la reunión que hoy tuvo Mauricio Macri con el alcalde de San Pablo, Joao Doria. Es que el autodefinido como "gerente que entró a la política" ya no oculta sus intenciones de ser candidato en las elecciones presidenciales que se realizarán en Brasil en octubre de 2018. Que lo reciba el presidente argentino, y en Casa Rosada, es leído como la expresión de una preferencia explícita.

Doria no es todavía candidato del PSDB, el partido por el cual llegó a gobernar la principal ciudad de Brasil, luego de una elección inédita, ya que logró imponerse en primera vuelta con el 53.3% de los votos al favorito Fernando Haddad, de larga trayectoria en el PT.

Por supuesto, cerca de Macri se niega enfáticamente cualquier injerencia en la política doméstica del principal socio de la Argentina. "Solo es un saludo protocolar", explicaronPor el contrario, dijeron que es solo un gesto de amabilidad antes del almuerzo con el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, quien habría pedido el encuentro. Pero Doria viajó a Buenos Aires para tener la foto con Macri, el mandatario de mejor imagen en América Latina, también en Brasil.

Joao Doria, alcalde de San Pablo (Reuters)
Joao Doria, alcalde de San Pablo (Reuters)

En efecto, Doria es considerado un miembro del establishment brasilero, que en su primera incursión política resultó altamente exitoso. Hijo de un diputado y marketeiro político, él mismo se dedicó a la publicidad y el periodismo, y fundó el "Grupo Doria", seis empresas de diversos rubros de servicios, incluida una de eventos.

Doria es uno de los pocos políticos que tiene alta imagen positiva en Brasil, un país que padece una larga crisis política desde hace varios años. Y entre distintos dirigentes que se candidateaban a la prefeitura de Sao Paulo, el gobernador del estado, Geraldo Alckmin, lo respaldó a él. El problema es que Alckmin tiene aspiraciones presidenciales, aunque no tan buena imagen como Doria. La otra dificultad es que el millonario empresario, que declaró tener 179 millones de reales (el más rico de todos los candidatos), recién asumió la alcaldía el 1° de enero de 2017 y hay quienes consideran que es demasiado pronto el salto.

Antes de abocarse a la política, Doria se hizo muy popular en Brasil conduciendo el programa "El Aprendiz", la versión nortamericana del reality que inventó Donald Trump. Tiene fama en su país de workaholic y "metrosexual". En las últimas semanas fue muy criticado en los medios por viajar por todo el país, y dejar San Pablo. "Existe wifi, estoy a cargo como siempre", contestó.