(Istock)
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Si se comparara con una final de fútbol, lo que se juega la Casa Rosada este domingo es el "partido de ida". Como sabe cualquier hincha de equipo copero, llegar a un empate 0-0 de local o con un gol arriba se convierte en una ventaja fundamental para el match definitivo. Lo mismo ocurrirá el 22 octubre.

Aunque la metáfora es útil para establecer la importancia de estas elecciones, un proceso político y electoral es más complejo. Tras más de un año y medio de gestión, Cambiemos llega a las Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias (PASO) de este 13 de agosto con el "trabajo sucio" realizado, aplicando medidas económicas impopulares como los ajustes de tarifas de los servicios públicos, la fuerte devaluación de 2015 o la política antiinflacionaria, que planchó el sendero de la reactivación y del consumo. Mauricio Macri apostó su capital político para defender ante la ciudadanía que ese era el "camino correcto", a pesar de que el padrón, mayoritariamente, defina su voto por su realidad inmediata y concreta. Una auténtica batalla cultural, donde el eje del mensaje fue el manejo de las expectativas y de la confianza en el cambio.

Precisamente, el conjunto de la oposición buscó golpear al Gobierno durante toda la campaña haciendo eje en el golpe al bolsillo y la caída del poder adquisitivo. Los spots y los actos proselitistas de Cristina Kirchner hicieron foco en los testimonios de los ciudadanos a pie, quienes contaron experiencias angustiantes relacionadas a la pérdida del empleo, del trabajo, o de beneficios sociales desde la llegada de Cambiemos al Gobierno. Sergio Massa junto con Margarita Stolbizer, de 1País, reforzó su plan de presentar propuestas e iniciativas dirigidas al incentivo al consumo y contra la inseguridad, y mostrarse como un espacio ajeno a la antinomia kirchnerismo-Cambiemos.

(Nicolás Aboaf)
(Nicolás Aboaf)

Por su lado, el espacio "Cumplir", de Florencio Randazzo, llega con su precandidatura a senador de la provincia de Buenos Aires con la aspiración de convertirse en la renovación del peronismo. En ese camino, la ex Presidente y postulante de "Unidad Ciudadana" le minó el paso al ex ministro de Interior y Transporte al cerrarle la competencia en las primarias, forzándolo a disputar por fuera. La tónica de esa jugada se proyecta hacia el futuro: plantea un escenario en el cual Randazzo deberá adoptar una estrategia similar a la de Massa en 2013, o bien aceptar la conducción de Kirchner en caso de que quisiera seguir integrado, desde la unidad, con el PJ bonaerense.

Aunque el objetivo de toda elección es la definición de los representantes del pueblo, en las PASO de este domingo los comicios adoptan un perfil distinto. Aún con una excelente elección en octubre, el Poder Ejecutivo no logrará una mayoría absoluta en el Congreso ni tampoco tendrá los 129 diputados requeridos para sesionar. En el Senado el panorama es similar: las 24 bancas que se renovarán no evitarán que el oficialismo se siente a negociar con la oposición. El resultado tendrá un impacto político desde el punto de vista de la legitimidad social, antes que en materia de reparto del Poder Legislativo. Ese apoyo también dará aire para que el Gobierno siga utilizando los siempre a mano decretos de necesidad y urgencia (DNU), como ocurrió al inicio de su gestión.

(Télam)
(Télam)

Desde esta perspectiva, un éxito en las urnas envalentonará a Mauricio Macri a avanzar en los cambios estructurales proyectados, como la reforma del sistema previsional e impositivo, o la reestructuración de las relaciones del trabajo. Si bien candidatos opositores adelantaron que rechazarán o pondrán límites a iniciativas como la suba de la edad jubilatoria, en la que más se espera una confrontación es con la reforma laboral. El Presidente anticipó que busca implementar una ley en sintonía con la impulsada por su par brasileño, Michel Temer. Desde la CGT y el sindicalismo anticiparon que en una reforma "a lo Brasil" traerá como consecuencia un conflicto frontal, pues aquella legislación profundiza la desprotección del trabajador ante el empleador y flexibiliza "a la baja" sus condiciones de trabajo, además de disminuir el poder de negociación de los gremios. En la central obrera esperan cuántos votos cosechará el oficialismo para delimitar el margen de oposición que tendrán en el mediano plazo. Un primer efecto de lo que surja este domingo podría abortar la anunciada movilización de la CGT para el 22 de agosto, evalúan algunos dirigentes de la cúpula sindical.

Recluido en la oposición, el peronismo definirá hoy una gran parte de los liderazgos internos en numerosos distritos del país. Como es habitual en la tradición política argentina, la posibilidad de manejar recursos económicos e institucionales desde el Poder Ejecutivo funciona como un incentivo que evita las fugas. El poder ordena: se dice que el único partido homogéneo es que el tiene el poder del Estado nacional. Le pasó al peronismo durante sus presidencias, y le pasa ahora a Cambiemos. Por eso, tras la derrota de 2015 y la diáspora interna, los dirigentes del PJ pretenden ocupar el supuesto espacio vacío dejado por Cristina Kirchner. Sin embargo, la ex jefa de Estado buscará vencer a Cambiemos en la Provincia de Buenos Aires y así demostrar su vigencia frente a sus adversarios intra partido y externos.

Pero la trabajosa disputa por el liderazgo nacional se definirá, en un primer momento, en los territorios. Varias de las listas de gobernadores peronistas se trenzarán con los precandidatos del kirchnerismo, ya sea con "Unidad Ciudadana" u otros nombres. En doce distritos tendrán competencia interna, como en la Ciudad de Buenos Aires, Chaco, Chubut, Corrientes, Entre Ríos, Jujuy, La Pampa, Mendoza, Salta, Santa Cruz, Santa Fe y Tucumán.

En el caso de Cambiemos la puja interna entre las listas del PRO y la UCR será en 11 distritos: Catamarca, Chaco, Córdoba, Entre Ríos, La Pampa, Mendoza, Neuquén, Salta, San Juan, San Luis y Santa Cruz. Sin embargo, a diferencia del campo opositor, la lógica del poder criollo hace pensar que un resultado negativo no tenderá a generar realineamientos masivos en la coalición gobernante. Salvo que se desate una crisis, hay más pérdida en romper con los aliados que en mantenerlos.

Varias de las listas de gobernadores peronistas se trenzarán con los precandidatos del kirchnerismo

Como en la guerra, los resultados de cada batalla son transitorios. Pero una victoria tiende a inclinar la cancha hacia el campo vencedor. Una de la función de la PASO es la de ser una primera vuelta electoral. En octubre, los que hayan votado por otra opción electoral, como haber sufragado por alguien que haya salió por un tercero o cuarto, es posible que repiense su voto de manera estratégica o útil. Importa la cantidad de votos que cada lista obtenga y el clima de opinión "ganador" o de "derrota" que ese resultado genere para los oficialismos provinciales y las oposiciones. Este efecto, sin embargo, tiene un límite. A diferencia de los comicios presidenciales, las elecciones legislativas tienden a la no polarización y por lo tanto, el voto tiende a estar más distribuido y repartido entre cada fuerza política

Pese a que fueron fundamentales para Cambiemos se constituya y obtenga la Presidencia, las PASO de este domingo tal vez se conviertan en las últimas en disputarse. Mauricio Macri ya adelantó que busca eliminarlas, debido a su aparente escaso uso por las alianzas mayoritarias y los ingentes esfuerzos económicos y logísticos que representa. De fondo, puede que exista una lógica de espejo. Como aprendizaje de la propia experiencia, la Casa Rosada probablemente busque desalentar lo que pasó con Cambiemos en 2015: impedir que una oposición desafiante logre armar una alianza competitiva y gane las elecciones presidenciales en 2019.