(Presidencia)
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Ajenos a los cálculos electorales especulativos, con una mirada a largo plazo y en clave de la "nueva etapa" que observan en el país, los diplomáticos y empresarios extranjeros tienen una coincidente visión de que lo que esperan de la Argentina poselectoral. La sentencia que expresan es categórica: más allá de que gane o pierda Cristina Kirchner en los comicios legislativos, lo importante de la Argentina que viene es que Mauricio Macri se anime a llevar adelante las reformas económicas que faltan para fortalecer su gobierno y mostrarse confiables al mundo.

En la proyección que hace la diplomacia extranjera de la Argentina después de las PASO y de los comicios de octubre se contempla la necesidad de que el presidente Macri avance de una vez por todas con reformas estructurales para que la economía argentina sea más atractiva y la competitividad de las empresas sea funcional a la "lluvia de inversiones" que predijo el gobierno. Hay una coincidencia plena en el exterior de que la Argentina ya regresó al mundo pero que aún le falta caminar por el mundo. En clave diplomática esto es: que Macri profundice el cambio con planes profundos, como por ejemplo una reforma laboral, modificaciones en el tipo de cambio y una redefinición del esquema impositivo para dar mayores facilidades a las empresas.

Claro que el "escenario ideal y sin nubarrones en el horizonte", como graficaron varios embajadores y empresarios extranjeros consultados por Infobae, es que la ex presidenta no logre un triunfo electoral abrumador que implique una seria amenaza de regreso en las presidenciales de 2019. Pero en la evaluación de lo que se espera de la Argentina la victoria o no de Cristina Kirchner no resulta ser tan gravitante como la decisión firme o no que tenga Macri para avanzar con nuevas reformas de fondo.

Hay algunos indicios cercanos que hacen pensar en una fuerte apuesta del mundo por la Argentina poselectoral más allá de Cristina Kirchner ganadora o perdedora.

El vicepresidente estadounidense Mike Pence arribará a Buenos Aires esta semana
El vicepresidente estadounidense Mike Pence arribará a Buenos Aires esta semana

El vicepresidente de Estados Unidos Mike Pence llegará mañana a Buenos Aires para una visita oficial de dos días donde se reunirá con Macri, buena parte del gabinete y con empresarios locales. Según revelaron a Infobae fuentes diplomáticas, el mensaje que trae el emisario de Donald Trump es inequívoco: profundizar las relaciones entre Washington y Buenos Aires con proyección a largo plazo. No habrá anuncios de nuevas inversiones norteamericanas en el país pero Pence avanzará en la "hoja de ruta" que se fijaron Macri y Trump en abril pasado en la Casa Blanca. Esto es, cerrar los acuerdos de seguridad, comercio e infraestructura entre ambos países para potenciar no sólo la balanza comercial sino también hacer de la Argentina un país confiables en términos de inversión extranjera.

"Un vicepresidente norteamericano no llega a la Argentina el día después de las elecciones si cree que todo el futuro político del país estará atado a la victoria o no de Cristina Kirchner. La apuesta a largo plazo y a la profundización de las reformas que está haciendo Macri es mayor a una elección de medio término", dijo a Infobae un influyente diplomático extranjero que sigue de cerca los vínculos entre Macri y Trump. Otro dato de estas relaciones bilaterales: el secretario de Comercio, Miguel Braun acaba de llegar de Washington, donde avanzó en nuevos acuerdos comerciales que permitirán eliminar aranceles en muchos productos.

El clima de "nueva etapa" impuesto por Macri resulta favorable para el mundo. Pero como siempre aparecen las dudas. ¿Cuándo avanzará el gobierno en reformas de fondo que hagan más competitivos los negocios en la Argentina?

Ya hay algunas respuestas a esta pregunta que figuran sobre la mesa. Ejemplos: el embajador de Francia Pierre-Henri Guignard y otros diplomáticos extranjeros mantuvieron en los últimos meses reuniones con el ministro de Trabajo Jorge Triaca para evaluar el impacto de reformas laborales que se realizan en sus respectivos países. La intención clara del gobierno es flexibilizar el esquema laboral para hacer más rentable la producción. No será tarea sencilla llevar adelante esta empresa porque se requerirá de un amplio consenso político en el Congreso y una dura batalla con los gremios. El ministro de Trabajo mira con interés el esquema de reforma laboral que encara Francia o el nuevo programa de flexibilidad laboral que lleva adelante Brasil.

Cristina Kirchner aparece inevitablemente en las conversaciones sobre el futuro de la Argentina. La semana pasada hubo una reunión de embajadores del G20 con Pedro Villagra Delgado, el sherpa argentino de esa cumbre de presidentes que se realizará en Buenos Aires el año que viene. Algunos diplomáticos le preguntaron qué pasará si gana la ex presidenta las elecciones de octubre. "Las reformas siguen adelante y el presidente tiene mandato hasta el 2019", dicen que respondió Villagra Delgado. Es lo que opina buena parte del gobierno. El mundo diplomático coincide con este estratagema sólo que le agrega una inquietud: si las reformas que se pusieron en marcha podrán profundizarse con un Congreso adverso.

La visita de Benjamin Netanyahu en septiembre no estará atada a la victoria o no de Cristina Kirchner en octubre

El primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu realizará una visita oficial a la Argentina el 12 y 13 de septiembre próximo. Hay mucho en juego en las relaciones bilaterales de ambos países: una alianza estratégica en materia de seguridad; proyectos de energía solar con tecnología israelí en Córdoba, Chaco y Santa Fe; intercambio de información sensible en materia de lucha contra el terrorismo y una fuerte proyección de exportaciones agrícolas de la Argentina. Como evalúan los diplomáticos israelíes, la reunión de Netanyahu y Macri no estará atada a la victoria o no de Cristina Kirchner en octubre.

El corto plazo es el eterno problema argentino. No lo ven así los chinos que piensan a 50 años y que es uno de los países que proyecta la mayor cantidad de inversiones a largo plazo en la Argentina. Para el gobierno de Xi Jinping el problema no es Cristina Kirchner, ni las PASO o los comicios de ocutubre sino otra fecha: el 1º de septiembre. En su visita a Beijing el presidente Macri prometió que en esa fecha estará lista la resolución de la Corte Suprema sobre ausencia de impacto ambiental para avanzar de una vez en la construcción de las represas Cepernic y Kirchner en Santa Cruz, que contemplan una gigantezca inversión de capital chino. No es un tema menor. La decisión de avanzar con estas obras funcionan como una suerte de "cláusula gatillo", explicó a Infobae un embajador argentino. ¿Por qué? muy simple: China ya adelantó 800 millones de dólares para estas obras y del cumplimiento o no de parte del gobierno de este proyecto dependerán otros planes del Estado y los empresarios chinos en la Argentina como por ejemplo la inversiones petroleras en Vaca Muerta, un acueducto en Entre Ríos, la instalación de una planta de energía solar en Jujuy, la renovación de 2500 kilometros de ferrocarril San Martín o el desarrollo de obras de la segunda etapa del Belgrano Cargas, por poner algunos ejemplos. Hay en juego más de 30.000 millones de dólares de potenciales inversiones chinas a largo plazo.

El presidente Macri y su par de China Xi Jinping volverán a verse en septiembre (Reuters)
El presidente Macri y su par de China Xi Jinping volverán a verse en septiembre (Reuters)

Las empresas y los diplomáticos de la Unión Europea también confían en ver más promesas cumplidas de parte de Macri. "No puede ser que producir en la Argentina sea más costoso que en Alemania, Japón o Estados Unidos", se quejan los inversores europeos. A estos no les quita el sueño la idea de Macri de cerrar un acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur sino dar solución a temas más sencillos para el comercio bilateral como ser: la simplificación de los trámites de comercio exterior, la mayor apertura de importaciones o la eliminación de trabas burocráticas para instalar una empresa extranjera en la Argentina en plazos más razonables.

El mundo ya no gira alrededor de Cristina Kirchner aunque para los argentinos en estas elecciones sea lo más relevante. El cortoplacismo argentino choca con la mirada a largo plazo que se figura el mundo. Y allí aparecen los desafíos que deberá enfrentar Macri para dar confiabilidad a la diplomacia y el empresariado extranjero: profundizar o no las reformas encaradas en la Argentina debe ser el karma que preocupe ahora al gobierno.