José Torello (NA)
José Torello (NA)

José Torello suele hablar poco. Casi nada. Su poder está tras bambalinas y al lado de Mauricio Macri: es su jefe de asesores y apoderado del PRO, integra el selecto grupo de amigos del colegio Cardenal Newman desde hace 40 años, ocupa una oficina en el primer piso de la Casa Rosada y tiene acceso directo e irrestricto a la intimidad presidencial.

El jueves 26 recibió a Infobae en su despacho. Habló en profundidad sobre el financiamiento del partido oficial y del debate en torno a la modificación de la ley actual, trabado según él por el peronismo tras el fracaso de la reforma electoral. "Yo podría suponer que el kirchnerismo no quiere discutir porque no quieren que se sepan sus aportantes", dice, y defiende la estructura de recaudación del PRO. "El sistema se va a seguir sosteniendo siempre porque elecciones hay todos los años", explica, y desecha la investigación de la PROCELAC por la campaña del 2015, en la que se investigan tres aportes por supuesto lavado de dinero: "Es una pavada de los fiscales de (Alejandra) Gils Carbó".

Torello va más allá que el Presidente. Califica su primer año de gestión con un 9 -"no le pongo 10 porque no quiero ser alcahuete", se excusa- y asegura que los subestiman. "Por suerte", acota.

– ¿Por qué por suerte?

Porque cuando no te ven venir es más fácil.

– ¿Y hasta cuándo dura esa subestimación, según su visión?

Hasta después de que nos muramos. Por suerte creen que somos tontos. Es un preconcepto que está muy arraigado. Lo digo en serio. Especialmente los mayores de 50 años.

– ¿Por qué está trabada la discusión por la modificación de la ley de financiamiento?

En realidad no salió porque no llegó a salir la reforma electoral. En su momento no queríamos mezclar las dos cosas para que salga la boleta única electrónica, que nos parece algo central. Los gobernadores peronistas llegaron a decir incluso que si se votaba la boleta única electrónica era el fin del peronismo. Esa frase encierra un cinismo y una confesión espantosa.

– ¿Por qué?

Porque estarían reconociendo que si no hacen trampa no pueden permanecer en el poder. Yo creo que la ley de financiamiento es necesaria. Creo que los argentinos tenemos que definir cómo queremos que sea el financiamiento. Si es público, si la gente está dispuesta a pagar una campaña, que vale un montón de plata. Tiene que haber una ley de financiamiento y que sea sincera.

– ¿La actual ley no es sincera?

No. La ley actual cambió del 2007 al 2009. Como en el 2007 apareció lo de la efedrina porque se podían hacer aportes de empresas, el kirchnerismo permitió que empresas que estaban con la efedrina hagan aportes en su campaña. En el 2009 en vez de decir "que pongan las empresas sanas", directamente eliminó la posibilidad de que las empresas puedan poner. Con lo cual la pusieron igual pero no tenemos ningún registro de nada. Entonces para nosotros la ley de financiamiento tienen que tener algunas condiciones necesarias.

– Está reconociendo que tanto ustedes como el resto de la política argentina se financia con empresas en forma irregular.

Nosotros nos financiamos con empresas en forma regular porque durante el año para el desarrollo del partido podemos pedir para empresas. Lo que no podemos es para campañas. Nosotros no financiamos las campañas con empresas, sí para el desarrollo del partido.

– Es al menos engañoso lo que dice…

Convengamos que la ley no está bien hecha. Yo creo que también tendrían que permitir que las empresas puedan financiar las campañas porque hay muchas empresas que quieren financiar en forma transparente, no necesariamente un aporte a una campaña esconde algo espurio. De hecho si nosotros entendemos a los partidos políticos como los vehículos o las venas sobre las que circula la sangre de la democracia, me parece que está muy bien que puedan financiarse. ¿Cómo? Puede ser público, privado, puede ser mixto. Lo que sí o sí tiene que ser es transparente. Tiene que estar todo bancarizado y en una web donde se publique cada gasto de los partidos. Hoy, con la ley que tenemos, nada es posible. Por eso digo que es una ley engañosa. Es una ley que hace que muchas veces los partidos tengan que ser truchos.

– ¿Van a mandar la ley de financiamiento este año?

Es una decisión que se va a tomar en los próximos 30, 40 días, donde se va a resolver la agenda legislativa del año, y se va a analizar si es posible o no avanzar en esto, porque lamentablemente lo que dijeron durante la campaña pasada los demás partidos no lo están llevando a cabo ahora. Especialmente el peronismo.

– Este año es muy probable que se vote con la actual ley, ¿cómo se van a financiar?

Nosotros nos vamos a financiar como hacemos siempre, con fondos genuinos, transparentes. Parte que nos entrega el Estado. Una cosa que hizo bien el kirchnerismo es permitir que todos los partidos tengan espacios gratuitos, eso hizo que se equipare muchísimo la relación con los partidos grandes y chicos. Nosotros tenemos aportes porque tenemos representación.

– ¿Por qué cree que el peronismo, según usted, no quiere discutir estas leyes?

Habría que preguntarles a ellos. El kirchnerismo yo podría suponer porque no quieren que se sepan sus aportantes. Esta ley genera que un candidato se haya pasado haciendo campaña con vuelos por todo el país y el exterior con fondos provinciales.

– ¿Lo dice por Scioli?

Sí, por Scioli. Todo ese tipo de cosas se generan porque la legislación no es correcta. Vamos a suponer que una campaña cuesta 300 millones de pesos, no se si la gente quiere con sus impuestos poner 300 millones de pesos. Si permitís que sea privado tal vez sí hay gente que está dispuesta a poner 300 millones de pesos y no los pone el Estado. Es un debate que hay que dar.

– Un informe de CIPPEC concluyó que el 99 por ciento de los aportes a la campaña del 2015 fue en efectivo.

En la campaña. Durante el año, no. En la cena que nosotros hicimos, el 80 por ciento de los ingresos fueron transparentes y blancos.

– ¿Pero se financian con dinero en negro? Ustedes de hecho reconocieron que gastaron menos plata de la que en teoría gastaron, se habla de 1.000 millones de pesos.

Nosotros lo que gastamos está todo en la Cámara Nacional Electoral.

– ¿Usted dice que no gastaron más que lo que declararon (alrededor de 90 millones de pesos)?

Puede haber habido en algún caso alguien que ponga un local gratis o algunas viandas gratis.

– ¿No gastaron 1.000 millones de pesos?

No me consta.

– Hay una investigación en la que se puso la lupa sobre tres aportes, uno de ellos del cuñado del Presidente (Daniel Awada).

Una pavada de la PROCELAC, de los fiscales de Gils Carbó.

– Lo están investigando por supuesto lavado de dinero.

Las tres personas que investigan, entre ellas Awada, son multimillonarias. Un aporte de 2 millones de pesos en facturaciones de 700 o miles de millones de pesos, es político. No es una investigación seria. De hecho no avanzó.

– ¿Tienen listo el proyecto de modificación de la ley de financiamiento?

Entiendo que sí. No soy el que lo escribe, pero sí participé de las reuniones para el diseño, y los temas están resueltos. Es esto de la bancarización, la transparencia, de que los montos de quienes pueden aportar o no, de que las sumas que pueden aportar sean suficientes para llevar adelante campañas de cientos de millones de pesos que es lo que sale realmente una campaña.

– ¿Hay negociaciones con el peronismo?

No, hoy no hay ninguna conversación. Después del año pasado, que se cayó la reforma electoral, no hubo espacio para avanzar en temas legislativos. No pierdo la esperanza tampoco.

– ¿Cree que con la ley actual se sostiene el sistema de financiamiento?

Sí, el sistema se va a seguir sosteniendo siempre porque elecciones va a haber todos los años.

– ¿El PRO nunca hizo trampa en una elección?

No.

– ¿Usted puede asegurar que el PRO nunca manejó plata en negro en una campaña?

Yo no. No sé el PRO, el PRO es muy grande, está en todo el país, no manejo todo. Yo soy el apoderado, no el responsable económico financiero. Entiendo que no…

– Ustedes son muy críticos del círculo rojo, ¿cree que los está acompañando?

No somos muy críticos, somos muy analíticos del círculo rojo. Al círculo rojo lo describimos, no lo juzgamos. De hecho el círculo rojo dijo exactamente lo opuesto a lo que nosotros dijimos. Entre otras cosas que nunca podíamos ganar.

– ¿Hace cuánto conoce al Presidente?

40 años.

– Y usted que lo conoce hace 40 años, ¿cree que está para cuatro años o eventualmente para ocho?

Desde lo personal me gustaría cuatro; para la Argentina, ocho. Creo que el proceso mínimamente es de ocho años. Lo va a decidir la gente. Y si dura cuatro, bienvenido. Y si dura ocho, también bienvenido.

– ¿Por qué cuatro desde lo personal?

Porque tiene mucho desgaste. La Presidencia de la Nación tomada en serio es muy desgastante.

– Macri se calificó con un 8 en su primer año de gestión, ¿usted que puntaje le pone?

Un 9.

– Va un paso más allá…

Si porque yo también pongo el costo personal que enfrenta. Lo realmente difícil fue lo del año pasado, lo que viene ahora es mucho más fácil. No le pongo un 10 porque no quiero ser alcahuete.