Julio De Vido, complicado en la "Operación Lava Jato"

Un ex ejecutivo de Petrobras denunció que el ex ministro de Planificación forzó la venta de la brasileña Transener a una firma argentina

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El ex ministro de Planificación durante el kirchnerismo, cada vez más complicado (Reuters)
El ex ministro de Planificación durante el kirchnerismo, cada vez más complicado (Reuters)

En medio del escándalo por la detención de José López, el ex ministro de Planificación Julio De Vido sumó esta semana un nuevo dolor de cabeza, vinculado con la investigación brasileña anticorrupción conocida como "Lava Jato".

El ex director de operaciones internacionales de Petrobras Néstor Cervero contó a la Justicia cómo fue la operatoria de presuntos sobornos que hicieron posible la venta de la compañía de transmisión eléctrica Transener, que pertenecía a la petrolera brasileña, a la firma argentina Electroingeniería.

La declaración de Cervero, que se da en el marco de la "delación premiada" – un acuerdo que firmó con la Procuración General de la República- fue realizada a comienzos de este año, pero recién en los últimos días el juez Teori Zavascki, responsable del Superior Tribunal Federal, tomó la decisión de incorporar su aporte en al expediente.

En su testimonio, el ex ejecutivo arrepentido, que está preso desde enero de 2015, recordó que Transener fue adquirida por Petrobras en 2002, oportunidad en la que también compró a Pérez Companc.

Según las palabras que figuran en el expediente, difundido por el portal de TN, cinco años más tarde el gobierno argentino comenzó a influir para que Petrobras vendiera Transener por supuestas razones de seguridad nacional. El tema fue negociado entre la entonces presidente del Consejo de Administración de Petrobras, Dilma Rousseff, y el propio De Vido.

Julio De Vido sumó una nueva complicación
Julio De Vido sumó una nueva complicación

En ese marco, la estatal brasileña Eletrobras pretendió comprar la empresa a la petrolera, pero el gobierno argentino se opuso. Más tarde aparecería la oferta por parte de una compañía estadounidense y en una reunión que tuvo lugar en el Ministerio de Planificación, De Vido le comunicó a Cervero que estaba "todo arreglado" para concretar la operación.

En un segundo encuentro, contó Cerveró, participaron el lobbista Fernando Baiano y el ex ministro Roberto Dromi, en nombre de Electroingeniería, quien manifestó su voluntad de adquirir Transener. Cuando el ex ejecutivo les informó que todo estaba listo para vender la empresa a Estados Unidos se generó un conflicto y tuvo que asistir personalmente el propio De Vido, que no estaba presente en el encuentro, para resolverlo.

En una tercera reunión -siempre según la declaración de Cerveró- el ex funcionario ordenó publicar en el Boletín Oficial una decisión que prohibiría que una empresa extranjera adquiriera Transener, por lo que frustró de este modo el acuerdo con los norteamericanos.

Así, el gobierno kirchnerista le allanó el camino a Electroingeniería, que luego compraría la compañía de transmisión eléctrica por 54 millones de dólares. De acuerdo con el testimonio, tras la operación el arrepentido y Baiano se repartieron una coima de 600 mil dólares. "De Vido ciertamente recibió más que eso", indicó Cerveró.

Cuando a comienzos de este año trascendió la declaración, el ex funcionario reconoció reuniones con Ceveró en "encuentros institucionales", pero aseguró que el empresario nunca le planteó irregularidades. "Lo que hicimos fue hacer cumplir las leyes nacionales y evitamos la integración monopólica y abuso de posición de dominante por parte de Petrobras", dijo De Vido en su cuenta de la red social Twitter.

Este mismo año, la Policía Federal de Brasil (la que actuó en el "Lava Jato") acusó al ex secretario de Transporte Ricardo Jaime y a su testaferro Manuel Vázquez de haber recibido dádivas por parte de la constructora brasileña Odebrecht para obtener las obras de soterramiento del ferrocarril Sarmiento.