El emotivo espectáculo que se estableció en las tribunas cuando River salió a la cancha del Monumental fue un buen augurio para los de Núñez. En el partido correspondiente a la revancha de la Recopa Sudamericana, el equipo de Marcelo Gallardo logró llegar a la red de manera prematura para que el sueño de alcanzar un nuevo título internacional se afianzara en Buenos Aires. La pasiva actitud de los jugadores de Independiente Santa Fe colaboró con la conquista de Sebastián Driussi, quien tardó 90 segundos en poner el 1 a 0 a favor de la Banda.

Las intervenciones de Lucas Alario y la creatividad del Pity Martínez amenazaron con liquidar el pleito antes de llegar al descanso, pero algunos errores aislados en el sector defensivo hicieron lucir a Augusto Batalla. Un débil despeje de Arturo Mina le dejó la pelota servida a Yeison Gordillo y el ex Boyacá Chicó probó de media distancia para que el juvenil se estire con una soberbia tapada. A pesar del dominio local, las alarmas se encendieron en la última línea.

Como si se tratara de una película repetida, en el comienzo del complemento los del Muñeco volvieron a golpear. La rápida salida de un córner fue la fórmula para que Lucas Alario dejase sin posibilidades a Robinson Zapata. La combinación entre Nacho Fernández y Andrés D´Alessandro junto con el imponente salto de Jonathan Maidana facilitaron el trabajo del ex Colón. El grito del delantero confirmó la superioridad porteña.

Los jugadores de River festejan el segundo gol en el Monumental (Reuters)
Los jugadores de River festejan el segundo gol en el Monumental (Reuters)

Sin embargo, cuando faltaban 25 minutos para el cierre, un descuido defensivo de River le dio vida al conjunto colombiano. A través de una pelota parada, en la que el defensor ecuatoriano perdió la marca de Gordillo, y Maidana se vio desbordado por Horacio Salaberry, el uruguayo marcó el descuento para que se instalase el suspenso en el Antonio Vespucio Liberti. Si bien el marcador no coincidía con lo que ocurría en el campo, el Millonario sufrió más de lo que se imaginaba.

La irresponsabilidad de los centrales cafeteros le pudo bajar la persiana al choque. El ex Huracán se encontró con una ocasión clara en el borde del área grande y con su calidad intentó una emboquillada que parecía perfecta. Fue un travesaño inoportuno el que se le cruzó en el camino al atacante con pasado en Parque Patricios para que el duelo siguiera abierto.

La tensión se transformó en desahogo cuando el peruano Víctor Carrillo marcó el círculo central. La Banda retuvo la corona en su casa y logró su décima conquista internacional. Las 54 estrellas que representan los campeonatos ganados a lo largo de su historia iluminaron la noche millonaria. Gallardo lo hizo de nuevo y River celebró al grito de campeón.

Por Fernando Taveira – ftaveira@infobae.com