"Macri gobierna para los ricos". Son palabras, entre otros, de Axel Kicillof. Sin embargo, la inversión social presupuestada es la más importante, en relación con el PBI, desde 1980. De cada cuatro pesos nuevos que se gastan este año, tres son destinados a obras públicas y prestaciones sociales.

"No creo que Macri sostenga la asignación universal por hijo", había dicho el ex titular de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), Diego Bossio. La AUH no sólo no fue dada de baja, sino que amplió su cobertura, alcanza ahora a los hijos de monotributistas. En 2015, más de un millón de niños que estaban en condiciones de ser beneficiarios no lo eran. Este Gobierno  ya incorporó a 400 mil.

"Macri va a gobernar para los que le pusieron el banquito", sentenciaba Máximo Kirchner. Si el establishment son los jubilados, no se equivoca. Se creó una pensión universal para adultos mayores que no cuentan con ningún otro beneficio. Además, la reparación histórica engloba hoy a más de un millón de jubilados, a los que se les empieza a pagar lo que les corresponde.

"Al Gobierno no le interesa la gente, le interesan los números" dijo José Luis Gioja, actual presidente del Partido Justicialista, partido que gobernó 25 de los 34 años de democracia. Y al asumir Macri, casi la mitad de los hogares no tenía cloacas y una de cada seis casas no tenía agua potable. Hoy están en marcha las obras para llegar con cloacas a más de 8,9 millones de personas y con agua potable a 8,2. No son sólo números, es gente.

"Que el Gobierno pruebe ofreciendo un salario digno a los docentes". Lo dijo el dirigente gremial Roberto Baradel. Al inicio del Gobierno de Cambiemos, los docentes de siete provincias cobraban sueldos menores al salario mínimo, que era de 5.600 pesos. Hoy ningún maestro cobra menos de 9.672. Un aumento del 73 por ciento.

"A lo mejor Macri quiere privatizar todo como en los noventa", se imaginaba el titular de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Antonio Caló. No sólo no se privatizaron, sino que en 2016 el déficit operativo de las empresas públicas cayó un 46% y sus inversiones crecieron un 60 por ciento. Sólo dos empresas habían tenido superávit operativo en 2015 y en 2016 fueron siete. Tal vez es eso, y no los discursos vacíos, lo que fortalece al Estado.

Daniel Scioli decía ser el único candidato capaz de garantizar gobernabilidad. Cambiemos representa un tercio en Diputados y un quinto en el Senado. El diálogo con la oposición permitió la sanción de decenas de leyes, algunas cruciales, como la que posibilitó la salida del default. El diálogo con los sindicatos se cristalizó en acuerdos con sectores como el petrolero, el textil y del calzado, automotriz, motovehículos y de la construcción.

"Si gobernara Macri, el dólar estaría en 50 pesos", arriesgaba el ex jefe de gabinete de Daniel Scioli, Alberto Pérez. La salida del cepo se hizo sin sobresaltos. Curiosamente hoy, tanto dirigentes políticos y empresariales como periodistas económicos le piden al Gobierno un dólar más alto.

"Este gobierno no mira a la clase media", dijo el ex jefe de gabinete de Cristina Fernández de Kirchner, Sergio Massa. Sin embargo, fue este Gobierno el que generó las mejores condiciones en décadas para acceder a un crédito hipotecario. Con cuotas similares a las de un alquiler y plazos de hasta 30 años, miles de familias van a poder cumplir el sueño de casa propia.

"El Gobierno debería tener más sensibilidad social", dijeron algunos comunicadores, como Alejandro Fantino. Como ya debería quedar claro, es una opinión que desconoce la realidad. Por si acaso un dato más: es este Gobierno quien va entregar certificados de domicilio al millón y medio de personas que vive en asentamientos en todo el país.

Poco a poco la realidad se impone al prejuicio. Llevamos décadas en las que la política se miró sólo a sí misma, en las que emparchó las dificultades y defraudó a la gente una y otra vez. Perdimos demasiado tiempo, algún día había que cambiar.

El autor es secretario de Integración Federal y Cooperación Internacional del Ministerio de Cultura de la Nación.