La noche del martes y madrugada del miércoles ha sido la noche soñada para todo trader de mercado, ya que los precios de los activos financieros, con gran volatilidad, respondían a un comportamiento puramente emocional, según se iban conociendo los resultados de las elecciones en los diferentes estados norteamericanos. En la medida en que Donald Trump se iba imponiendo a Hillary Clinton, los futuros de los principales índices estadounidenses llegaron a perder cerca del 5%, el dólar se valorizaba frente al peso mexicano a niveles históricos de 20,8 pesos por dólar, al mismo tiempo que el dólar caía frente a los grandes cruces como euro, libra y yen. En ese contexto, quien supo actuar como refugio ha sido el oro, que llegó a testear niveles de 1.338 dólares por onza en la madrugada del miércoles.

Sin embargo, tras confirmarse el resultado del triunfo de Donald Trump como flamante presidente electo de Estados Unidos hasta el año 2021, a diferencia de lo que muchos podían pensar, el mercado comenzó a recuperar parcialmente la baja acumulada e incluso, hacia inicio de la sesión bursátil del día miércoles, los principales índices de la bolsa estadounidense pasaron a cotizar del lado positivo, lo que de algún modo puso paños fríos a lo que se esperaba que fuera una jornada de mucha emocionalidad negativa.

Medios de prensa de todo el mundo se hicieron eco de la noticia y de la reacción que estaban teniendo los mercados financieros. Incluso se llegó a titular con "catástrofe económica" en un medio mexicano y "apocalipsis económico" en un medio español. Sin embargo, quienes estamos hace muchos años en el mercado sabemos que estos no son titulares coincidentes con una psicología de techo de mercado o de fin de ciclo positivo, sino que muchas veces se presentan como una nueva oportunidad de posicionamiento, tal como lo hemos visto hace tan sólo poco meses, cuando se conoció el resultado del referéndum a favor del Brexit en Gran Bretaña.

En este sentido, sin ánimo de subestimar los análisis de política y economía internacional que hacen expertos ante el triunfo de Donald Trump, creemos que en los mercados quienes mandan son los precios y, en este sentido, sugerimos ser cautos en cuanto a tomar una posición de negativismo extremo, ya que los mercados no han mostrado un comportamiento acorde con esos titulares de catástrofe y apocalipsis que advertían diferentes medios de prensa internacional.

 

Análisis técnico de la bolsa de Estados Unidos

En relación con lo comentado más arriba, vale destacar que el principal indicador bursátil de Wall Street, el índice Dow Jones, registra su máxima cotización histórica en instancias de 18.688 puntos, alcanzados hacia el pasado mes de agosto. Muchos analistas entendían que un triunfo de Donald Trump sería el detonante para un cambio de tendencia de este mercado y quizás posible habilitación a una nueva crisis bursátil. Sin embargo, lo concreto es que, más allá de los movimientos emocionales de baja vividos en la madrugada del miércoles, hoy, con la confirmación de que el representante republicano será el nuevo Presidente de Estados Unidos, el índice Dow Jones se encuentra cotizando a penas un 1,5% de los valores históricos de este mercado.

Desde nuestra lectura analítica creemos que la tendencia alcista de la bolsa de Estados Unidos aún tiene potencial alcista por desarrollar, incluso a pesar del triunfo de Donald Trump. Sostenemos que, tras el recorte observado las últimas semanas, en la medida en que los precios se sostengan por encima del soporte de 18.000-17.500 puntos, las condiciones estarán dadas para que el avance del índice retome su curso de fondo, buscando superar los valores históricos de agosto pasado, en los 18.660 puntos y accediendo hacia objetivos alcistas que van por encima de los 20 mil puntos en los próximos meses.

Está claro que el nerviosismo continuará y, con ello, también la volatilidad hacia las próximas semanas, cuando se hará foco sobre las políticas que pueda tomar el nuevo Gobierno estadounidense una vez que asuma, el próximo año 2017, y también sobre lo que pueda hacer la Reserva Federal de Estados Unidos con la tasa en la reunión del próximo mes de diciembre. Sin embargo, en la medida en que el índice logre sostenerse por encima de los parámetros técnicos mencionados, en torno a la amplia zona de 18.000-17.500 puntos, las expectativas estarán volcadas hacia la reanudación de la tendencia alcista de este mercado, tal cual ocurriera en las diferentes crisis del último año y medio, buscando acceder en los próximos meses por encima de la barrera psicológica de los 20 mil puntos de índice.

 
 

Solamente en caso de que el índice revierta nuevamente a la baja y ante ello se origine un quiebre de la zona de contención en los 18.000-17.500 puntos, estaremos comprometiendo estas expectativas de reanudación alcista directa y, en tal caso, deberemos considerar la posibilidad de un desarrollo correctivo más importante para este mercado, quizás buscando instancias de mínimos alcanzados tras el referéndum del Brexit, en 17.100-16.700 puntos, para recién desde esas instancias retomar la senda alcista de fondo.