El pasado miércoles 10 de Mayo tuve la oportunidad de dirigir junto a los doctores Ignacio Bluro y Andrés Izaguirre el 1er Simposio de Medicina Vascular en la Sociedad Argentina de Cardiología, al que participaron más de 200 médicos de todo el país tanto en forma presencial como a distancia.

Se abordaron diferentes problemáticas de las arterias de las piernas y carótidas, como así también problemas relacionados con la formación de coágulos en las venas del cuerpo.

Estos eventos forman parte de una política de educación continua promovida por la Sociedad Argentina de Cardiología con la finalidad de mejorar el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad cardiovascular en Argentina.

Cuando les brindo información a mis pacientes sobre un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular (ACV) la mayoría de ellos conoce del tema por la difusión en los medios de comunicación, o bien por experiencia personal o de alguien cercano.

Sin embargo, la mayoría desconoce que así como puede haber problemas en las arterias del corazón o del cerebro, también los puede haber en las arterias de las piernas, llamada enfermedad arterial periférica. Estas enfermedades tienen un origen en común que es el depósito de colesterol en las paredes de las arterias hasta generar obstrucciones o incluso la oclusión de las mismas.

El síntoma típico es el dolor en las pantorrillas al caminar o subir pendientes que mejora con el reposo. Es por esto que a los pacientes que lo padecen se los suele denominar "miradores de vidrieras". La problemática radica en que la la mitad de estas personas no presentan síntomas, y en caso de presentarlos suelen ser muy inespecíficos, como cansancio o calambres en las piernas, lo que dificulta su diagnóstico.

Esta problemática afecta principalmente a personas mayores de 60 años y especialmente a aquellos que son diabéticos o fumadores. Si uno tiene en cuenta sólo a los mayores de 65 años se estima que 2 de cada 10 personas sufren de esta enfermedad.

Por esto es que se sugiere en este grupo de pacientes realizar la búsqueda de esta enfermedad con un adecuado examen físico y con una ecografía que permite identificar obstrucciones en las arterias de las piernas.

¿Cómo podemos prevenirla?

Las medidas que todo paciente debe tomar son las mismas relacionadas con la prevención cardiovascular.

Lo primero es tomar conciencia de la problemática. Un 20% de los afectados desconocen que tienen esta enfermedad.

Los factores de riesgo, como la hipertensión, diabetes, colesterol y el peso deben estar estrictamente controlados.

Se sugiere elegir una dieta "mediterránea" rica en frutas, verduras, frutos secos, semillas y legumbres con predominio del consumo de pescado respecto a la carne y utilización del aceite de oliva en vez de aceites vegetales.

Se ha demostrado una clara mejora de los síntomas al dejar de fumar. Es importante recordar que ningún grado de tabaquismo puede ser considerado "inofensivo".

La actividad física regular, por lo menos 3 veces a la semana aproximadamente 45 minutos, tiene que ser el pilar del tratamiento en estas personas. Mejora los síntomas y la calidad de vida de los pacientes.

¿Qué consecuencias puede traer?

Por un lado, aquellos pacientes con problemas en las arterias de las piernas tienen más riesgo de tener ataques cardíacos y ACV. Es por esto que las medidas que se tomen como prevención también traen beneficios en estas enfermedades.

Asimismo, los síntomas en la piernas conllevan a un trastorno en la calidad de vida de estas personas, limitando tanto la movilidad como la actividad cotidiana.

Incluso, aunque poco frecuente, en situaciones más avanzadas se puede llegar a la amputación del miembro.

¿De qué tratamientos disponemos?

Como siempre digo, el mejor tratamiento es prevenir el problema. Por esto es que sugiero elegir una vida saludable.

Los medicamentos que disponemos logran disminuir la progresión de las obstrucciones y mejoran los síntomas al caminar y la calidad de vida.
En algunos casos seleccionados se puede "desobstruir" las arterias por medio de un procedimiento llamado angioplastia o bien realizar una cirugía con un bypass.

Dr. Nicolas Gonzalez
Especialista en cardiología
MN 126.909
nigonza@gmail.com