
Se comió 915 monedas de la "buena suerte" y murió. La tortuga marina que había sido intervenida de manera urgente para extraerle cinco kilos de metal del estómago falleció por problemas intestinales tras la operación. "A las 10:10 se fue en paz", certificó Nantarika Chansue, la veterinaria responsable del centro de investigación acuática del hospital de Chulalongkorn, en Bangkok, Tailandia. En rueda de prensa, la profesional rompió en llanto y abandonó la sala. "Era mi amiga, mi maestra y mi paciente", alcanzó a decir.
Om Sin era su nombre. Su historia inspiró varios seudónimos: "alcancía", "banco", "chanchito". Durante más de dos décadas había vivido en el estanque de un parque público de la provincia de Chonburi, donde los visitantes arrojaban monedas para contraer buena suerte, una práctica habitual en muchas partes del mundo que derivó en el trágico final del reptil.
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La tortuga marina de 25 años había sido operada el 6 de marzo por veterinarios de la Universidad de Chulalongkorn que le extrajeron del estómago 915 monedas tailandesas y extranjeras, tras advertir que el animal exhibía ciertas dificultades para nadar. Una radiografía reveló el tesoro que estaba escondido en su estómago. Los profesionales confiaban con devolver al centro de rehabilitación de tortugas de la Marina tailandesa en Sattahip, a unos 100 kilómetros al este de Bangkok, tras evaluar su óptima recuperación.
"Pensábamos que íbamos a hablar del plan de llevar a Om Sin a Sattahip a nadar, porque después de la operación vimos que estaba en buenas condiciones", aseguró Nantarika Chansue, quien agregó que en sus "últimos momentos nadaba y había vuelto a comer…". La acumulación de gas provocada por la obstrucción intestinal le provocó deshidratación y septicemia, factores a los que se atribuye su deceso. "Los médicos le realizaron otra operación para aliviar el gas y reorganizar sus intestinos torcidos. Se debilitó después de la segunda operación", añadió el jefe del departamento de cirugía veterinaria de la universidad, Passakorn Prueksawan.
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"Hicimos lo mejor, pero debido a su debilidad física y múltiples complicaciones, incluyendo la toxicidad en su sistema de sangre, no pudo lograrlo", concluyó Chansue, con lágrimas en los ojos. Había muerto la tortuga marina que guardaba en su estómago 915 monedas de la "buena suerte".
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