(Reuters)
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El comportamiento de los mercados del exterior fue negativo para la Argentina. A pesar de la aparición de algunos buenos indicadores económicos como la suba de la venta de automóviles, el aumento de la recaudación impositiva y la menor inflación, la adversidad que vino de Estados Unidos y Brasil fue más fuerte. Ni la suba del precio del petróleo de más de 3% que colocó en 51 dólares el barril pudo contrarrestar el cambio de humor de los inversores.

La caída del precio de los bonos norteamericanos a 10 años fue letal. Los inversores apostaron a que la Reserva Federal –el Banco Central de Estados Unidos- aumentará las tasas de interés en su próxima reunión del 13 y 14 de diciembre. Como una de las maneras de que suba la tasa de retorno de un bono es que baje su precio, los títulos locales siguieron la tendencia de los títulos norteamericanos.

Por otro lado, Brasil se enfrenta a una crisis política de magnitud por la nueva ley anticorrupción.

Esto hizo que el Bovespa, el índice de las acciones de la Bolsa de San Pablo, perdiera cerca de 4% y el real se devaluara 2,5 por ciento.

No hay aversión al riesgo, sino un reacomodamiento de carteras

La caída de los bonos en dólares, con el billete norteamericano sin bajar de precio, hizo que el rendimiento de los títulos locales subiera a 5,5% anual.

El primer día del mes, que alivia a las empresas porque ya se hicieron del dinero para pagar sueldos, fue más calmo para el mercado cambiario. El dólar "hoy", el que compra el público en bancos y casas de cambio, se mantuvo en 16,10 pesos. En tanto, en la plaza marginal, el "blue" tuvo un aumento de 10 centavos a 16,25 pesos, pero con escasos negocios.

En la plaza mayorista continuó el mayor movimiento por el blanqueo y las importaciones. El monto de negocios alcanzó a USD 463 millones.

La divisa abrió a 16 pesos pero el mercado se armó a las 12:30 horas cuando bajaron las pretensiones a 15,885. A partir de allí comenzó a retroceder para cerrar a 15,84 pesos, 5 centavos por debajo del día anterior.

En el mercado de futuros subieron todos los plazos a excepción de febrero. Fin de año cotizó a 16,1775 (+0,04%) y fin de septiembre de 2017 a 18,6250 pesos (+0,68%).

Las reservas del Banco Central se redujeron en USD 92 millones a 37.277 millones. La caída del oro se neutralizó con la suba del euro. Por eso las pérdidas en este rubro fueron de USD 9 millones. Además se pagaron USD 42,3 millones del Global 2017, un bono emitido por la gestión anterior a una tasa de 9% anual. A Brasil y organismos internacionales se le cancelaron USD 17 millones.

En el mercado de títulos públicos, se negociaron 6.658 millones de pesos en bonos de la deuda. Casi todos fueron vendedores. Hubo arbitrajes entre el Bonar 2024 y el Bonar X que vence en abril próximo. Las grandes manos se fueron de los bonos más largos. Por eso el Bonar X quedó sin cambios y el 2024 perdió 1,84 por ciento.

Otro título que la pasó mal fue el Discount que indexa por el costo de vida. Al conocerse que retrocedió la inflación de la ciudad de Buenos Aires, el bono que nació con el canje de la deuda, perdió 2,55%. En las dos ruedas anteriores había subido 1,2 por ciento.

En la Bolsa, el alza del petróleo hizo que la rueda abriera con optimismo. Pero cuando comenzaron a ceder los bonos norteamericanos, el mercado se puso vendedor. El índice Merval de las acciones líderes terminó 2,29% abajo pero con escasos negocios porque no eran demasiados los que estaban dispuestos a ceder sus acciones a menor precio.

Por eso las operaciones sumaron tan solo 279 millones de pesos. Tenaris (+2,72%) fue lo más destacado. Esta empresa que tiene su planta en Texas es la preferida por los inversores argentinos.

Diciembre comenzó con intensidad. La suba del rendimiento de los bonos locales los tornó más atractivos. No hay aversión al riesgo, sino un reacomodamiento de carteras. La suba del petróleo va a seguir. Por eso las empresas de energía fueron las menos afectadas en el reacomodo de la Bolsa.