Faltan pocas horas para el cierre de listas. El trajín de la campaña se aprecia en el rostro de los candidatos y, en el caso del oficialismo, de los funcionarios que asumieron un rol preponderante. El ministro del Interior, Rogelio Frigiero, puede dar fe de ello. Pero está contento porque, dice, los últimos indicadores demuestran que la economía está creciendo a un ritmo de 3% anual y eso ya se nota en la calle.

En una entrevista con Infobae, el funcionario analizó los desafíos de las Primarias, intentó llevar tranquilidad al mercado en otra semana especial para la cotización del dólar y planteó: "No podemos bajar los brazos en esta lucha contra la inflación y debemos cumplir la meta del 17% que proyectó el Gobierno para este año".

— ¿Como analiza el futuro de Cambiemos frente a las PASO del próximo domingo?
—Con mucho entusiasmo porque se conjugan varias cosas, por el acompañamiento de la gente, porque nos hemos preocupado por estar con los vecinos… Eso nos indica que hay mucha esperanza porque vemos que no hay un camino alternativo al que proponemos y a pesar de que el crecimiento económico no llegó todavía a todos los sectores, es una realidad y ya se observan aspectos importantes; todos los indicadores económicos van dando bien.

La economía crece a más del 3% anual, el sector industrial ya lleva tres meses de crecimiento, el consumo está recuperándose, la construcción está en niveles récord en creación de empleo, el crédito vuela y no solo el crédito hipotecario, sino también el crédito para la industria. El crecimiento se está generalizando y también vemos que lentamente ese crecimiento está llegando a las familias. Lo que está claro es que el año pasado a esta misma fecha a la economía le costaba arrancar. Hoy el empleo se está recuperando y eso demuestra que lo que eligió la gente de no terminar como Venezuela se traduce en hechos concretos.

—¿Por qué la gente se queja de la inflación si este Gobierno la redujo con respecto al año pasado?
—Está bien que la gente se queje y tiene razón. La inflación es muy alta y la tenemos que bajar. Por eso, el BCRA fijó una meta de entre el 12 al 17% y estamos bajando la inflación.

Pero la principal preocupación de este gobierno es la creación de empleo y para crear más empleo hay que bajar la inflación y aumentar las inversiones. Tenemos que generar empleo de calidad. Y para bajar la inflación tenemos que bajar el déficit fiscal más alto de la historia que nos dejó un gobierno anterior que cobró los impuestos más altos de la historia.

Por eso el presidente Mauricio Macri comenzó a bajar los impuestos desde que llegó. Este es el único gobierno que en los últimos 20 años eliminó y redujo impuestos como las retenciones o el impuesto a las Ganancias de la cuarta categoría. Redujimos en un punto del producto bruto los impuestos, pero nos hemos quedado cortos y los tenemos que seguir bajando, por eso el presidente nos pidió una reforma fiscal para reducir los impuestos distorsivos que afectan a la gente, al trabajo y la industria. No solo la Nación tiene que bajar impuestos, también las provincias deben reducir o eliminar los ingresos brutos y los municipios tienen que dejar de cobrar impuestos disfrazados como las tasas municipales que afectan al sector productivo.

El presidente se comprometió a hacer una reforma tributaria que le dé alivio fiscal a la gente y a los sectores productivos. Nosotros estamos preparando esa reforma y después de las elecciones vamos a dar esta pelea.

— ¿Hay una inequidad fiscal en la provincia de Buenos Aires por el congelamiento del Fondo del Conurbano Bonaerense? ¿Está de acuerdo con la actualización de ese monto?
—No es la única, hay varias inequidades en lo que respecta a la Coparticipación Federal de Impuestos y nos vamos a sentar con los gobernadores para encontrar una solución.

Es paradójico que la Provincia sea la que menos recibe de ese fondo; ya allí hay algo raro. El pedido de la gobernadora María Eugenia Vidal es lógico y justo. En la provincia de Buenos Aires ese monto está congelado en $650 millones desde el 2001, mientras el resto de las provincias reciben más de 50.000 millones de pesos. También es lógica la posición de los gobernadores que están con lo justo y no quieren perder recursos.

Los gobiernos anteriores concentraban recursos de una manera muy perversa para distribuirlos luego subordinando a los gobernadores que estaban de acuerdo con el gobierno de turno. En los 19 meses de nuestra gestión nosotros aumentamos esos recursos y le hemos devuelto mucho dinero a las provincias. En los primeros seis meses de este año aumentamos un 80 por ciento las transferencias a las provincias comparado con los seis primeros meses del año anterior. Este gobierno no declama el federalismo fiscal sino que lo practica y esto pasa por reconocer que las provincias tienen que tener más recursos.

¿Este cambio en el federalismo se puede traducir en más votos para Cambiemos en las PASO y en las legislativas?
—Cambiemos va a ganar las elecciones y le va a sacar una gran ventaja al segundo y lo más importante es que somos un partido muy joven, un espacio muy cohesionado que tiene más de dos años. Pocos confiaban que nuestro espacio podía llegar unido a las elecciones del 2015 y las ganamos. Y pocos creían que podríamos mejorar ese espacio como lo hicimos. Somos una fuerza sólida, la que tiene más representación territorial, capacidad de organización. Esta no es una elección general, sino las PASO, pero hay que recordarle a la gente que es obligatorio ir a votar el próximo domingo.

Tengo la responsabilidad como ministro del Interior de llevar el acto eleccionario, de decirle a la ciudadanía que votar en las PASO es obligatorio por ley y que tienen que participar y todos los argentinos deberíamos acompañar.

Este camino que iniciamos a fines del 2015 no tiene vueltas ni atajos y eso es lo que estamos haciendo para terminar con la corrupción y la impunidad. Tenemos un presidente que en los últimos 100 años es el que menos apoyo tiene en el Congreso, con solo un tercio de los diputados y un quinto de los senadores. El Presidente necesita más apoyo y creo que en estas elecciones lo va a lograr.

— ¿Por qué la candidatura de Cristina Kirchner provocó tanta incertidumbre en estas PASO?
— Porque hay un grupo de argentinos que siguen referenciándose en el pasado y encuentra en la ex presidente a quien los represente y la mejor referencia de ese pasado. La ex presidente es un fenómeno municipal encapsulado. Tiene solo 10 por ciento de los municipios que la apoyan en el conurbano bonaerense pero no participa a nivel nacional. El Frente para la Victoria no está, La Cámpora desapareció y el kirchnerismo está en franca desaparición y será en esta o en la próxima elección. Los gobernadores ya no se sacan más fotos con la ex presidenta y esto pasa con todos los movimientos políticos que tienen su auge y luego caen por el desastre que dejaron. Hay que comparar el kirchnerismo con el menemismo del 2003 que fue la primera minoría en las elecciones y después terminó diluyéndose.

Ayer el BCRA tuvo que vender más de USD 580 millones, el récord de la era Macri, y el segundo en la historia, para evitar que el dólar subiera más. ¿Está de acuerdo con las intervenciones que empezaron el 28 de julio pasado?
—Primero, nos tenemos que acostumbrar a algo novedoso en la política cambiaria porque por primera vez hay un tipo de cambio flotante libre y está perfectamente justificado que el BCRA intervenga en etapas preelectorales, donde hay más incertidumbre, para darle más tranquilidad a las familias, y para no generar problemas en las decisiones de inversión.

Estamos haciendo con la política cambiaria lo que había que hacer y lo que hacen la mayoría de los países del mundo. El BCRA trata de intervenir lo menos posible porque esto está relacionado con la idea de desdolarizar la economía.

Tenemos un BCRA manejado por profesionales y tiene la responsabilidad de mantener el valor de la moneda. Eso es lo que está haciendo y debe intervenir lo menos posible en el mercado, pero si tiene que intervenir en estos momentos de incertidumbre electoral lo debe hacer.

—Esta semana, el ministro de Producción Francisco Cabrera planteó que el BCRA no cumplirá las metas de inflación. ¿Es un problema que no se cumpla con el índice del 12 al 17 % que se habían fijado a principios de año?

Nosotros hasta el último día vamos a trabajar desde el BCRA, el ministerio de Hacienda y el ministerio de Finanzas para que esa meta se cumpla. Y no vamos a bajar los brazos en ese intento y no se va a modificar la meta. El BCRA fijó algo novedoso que son las metas de inflación y tenemos que hacer todo lo posible para cumplirlas. Esta pregunta yo la podría responder más llegado fin de año, pero por ahora tenemos que redoblar los esfuerzos para que la meta proyectada se cumpla. Lo cierto es que la inflación ya empezó a bajar y tenemos que hacer todo lo posible desde ahora hasta fin de año para poder cumplir esas metas de inflación.

La entrevista completa