Otro vergonzante capítulo de salvajismo se vivió el pasado domingo en el fútbol argentino durante un partido de semifinales del Torneo Federal C que disputaron Parque Sur y Unión de Totoras, finalizado de manera prematura por la gravedad de los sucesos.

Hubo incidentes antes, durante y después del partido con un saldo de cuatro funcionarios policiales heridos. "Lo que pasó nos preocupa y molesta, ya que fue verdaderamente incomprensible. No hubo motivo alguno para que se registraran agresiones, salvo el resultado deportivo que no pudo ser aceptado por un grupo de violentos", comentó el Comisario Tedesco tras la barbarie.

El fútbol argentino está en estado crítico en todos sus niveles. Deudas agobiantes, dirigentes inescrupulosos, una AFA con nuevo Comité Ejecutivo que, sin embargo, aplica viejas prácticas y políticas que en nada cambian una realidad que preocupa. El sábado ocurrió la salvaje agresión a Emanuel Balbo, fallecido el lunes. El domingo debió suspenderse este partido disputado en Entre Ríos por el simple hecho de que uno, dos, cinco o la cantidad de hinchas que sean, deciden que algo no les gusta y ante eso no queda otra que dejar de lado la condición racional del ser humano.