En el Monumental José Fierro, Boca estuvo dos veces al frente en el marcador pero sufrió el maleficio que lo persigue desde hace ocho meses como visitante y empató 2-2 con Atlético Tucumán.
El primer tiempo en Tucumán fue intenso, acorde al entusiasmo que se vivió en las tribunas. Por estrategia o por imposición rival, Boca terminó jugando la mayor parte de tiempo apostando por la contra para intentar lastimar al dueño de casa.
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Así llegó el gol que abrió el partido, cuando el reloj marcaba apenas 3 minutos de juego. Guillermo Sara sacó largo, Carlos Tevez aprovechó un mal cálculo de un defensor rival y lanzó un centro desde la derecha que empujó Cristian Pavón por el otro lado del campo.
El Xeneize por momentos intentó dormir el balón para aplacar la potencia del Decano. Lo logró en buena parte del trámite, más allá de que sufrió por las acciones en su área. Lo más peligroso tuvo a Luis Rodríguez como protagonista: le anularon un polémico gol por fuera de juego y metió un centro picante que Fernando Zampedri no llegó a empujar por el centro.
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Un pase de tres dedos de Pablo Pérez encontró la cabeza de Pavón ingresando de manera sorpresiva, pero el frentazo fue débil y Josué Ayala controló sin problemas. Un rato más tarde llegó la justificada igualdad: Di Plácido sacó un centro, un rechazo encontró a Acosta en la puerta del área y su remate defectuoso se convirtió en una genial asistencia. Zampedri la cruzó de volea y venció a Sara.
Jonathan Silva no dio tiempo ni a acomodarse en el complemento, cuando sacó un tiro libre desde la derecha y encontró a Pavón ingresando por sorpresa en el segundo palo, quien mandó la pelota a la red con un toque sutil.
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La intensidad, lejos de decrecer, siguió en aumento. Las piernas cansadas comenzaron a jugar su rol. Pases erráticos, mediocampos con transiciones más lentas y fallas en las decisiones dejaron un combo para un trámite más que entretenido.
Lo tuvo Zampedri de cabeza tras una mala salida de Sara y también Pablo Pérez a puro empujo, pero su remate se fue por arriba del travesaño. La fórmula del empate tuvo a Di Plácido nuevamente en escena: centro desde la derecha, aparición en soledad del Polaco Menéndez por el centro del área entre los dos marcadores centrales y cabezazo al ángulo para el 2-2.
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Quedó tiempo para mucha amenaza de área a área y otra polémica: Menéndez aguantó, giró y sacó un remate que Sara atajó abajo exigido. El rebote impactó en el pecho de Zampedri y el línea marcó otro fuera de juego, más allá de que la jugada fue fina.
El Xeneize ratificó una realidad que lo aqueja: suma ocho meses sin ganar como visitante fuera de casa. En total son 10 juegos sin victorias desde aquel triunfo en febrero ante San Martín de San Juan. Mientras tanto, Boca quedó a ocho de la cima.
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