Wanda Nara defendió a su esposo en la pelea con la hinchada del Inter

En medio de desmentidas y mientras intentan bajarle el tono a la tensión, Wanda Nara salió a dar su versión de los hechos

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Un capítulo de la autobiografía de Mauro Icardi reavivó una feroz batalla que el capitán de Inter mantiene con los Ultras más extremos de ese club. Una confrontación del atacante argentino desde las páginas de su libro generó una reacción de los fanáticos italianos.

En medio de desmentidas y mientras intentan bajarle el tono a la tensión, Wanda Nara salió a dar su versión de los hechos. "No fue así. Es diferente lo que dice en el libro y diferente lo que llegó a la Argentina. Se hizo como un teléfono descompuesto", señaló la esposa y representante del jugador en diálogo con el programa 90 Minutos que se emite por Fox Sports.

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La rubia aseguró que hubo una mala interpretación de lo que decía en las páginas del libro por lo que hicieron una propuesta al sector que se sintió "afectado" para sanar la herida. "Como el libro está agotado en Italia y lo van a reimprimir, Mauro propuso que como hay un grupo de personas que se habían sentido ofendidas o no entendía esa parte, dijimos que la aclaramos o la ponemos de una mejor manera para que se sientan bien", avisó.

"Mauro aclaró acá cómo fue y la frase esa desafortunada que suena mal, no está así escrita de esa manera. Abajo dice la importancia de los tifoso pero obviamente eso no lo ponen", se quejó Nara. "Mauro cuando hace un gol siempre va primero a saludarlos a ellos. Son importantes para los jugadores porque viajan a apoyar a todos lados", dijo.

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La representante del futbolista de 23 años explicó que la escalada de tensión no fue tal como repercutió en Argentina y que no llegó a ver las banderas que le colgaron a su marido. "No lo trataron mal. Hay pocos metros del estadio a mi casa, salimos tranquilamente y pensamos que podía pasar algo pero no pasó nada", señaló y acotó que "nunca estuvo en discusión que deje de ser capitán".

El problema entre el jugador y los hinchas se inició el año pasado cuando le devolvieron la remera que le había regalado a un niño de la tribuna. Cuando rememoró ese hecho en su libro, Icardi afirmó que estaba dispuesto a "traer a un centenar de criminales argentinos y matarlos a todos". Los hinchas respondieron con contundentes banderas en las calles y el estadio: "¿Nos avisás cuando llegan tus amigos argentinos?".