El cartel indicaba con una flecha "Fiesta de divorcio".

Al seguir el camino, un automóvil confirmaba que se había llegado al sitio correcto: "Recién divorciados", celebraba.

Tenían 24 años cuando se casaron. Vivieron un matrimonio de 24 años. Se dieron cuenta de que no estaban más enamorados. Se divorciaron. Y para demostrar que la vida sigue y que los finales felices pueden tener infinidad de aspectos, Jeff Becerra y Michelle Mahoney hicieron una fiesta de divorcio tan espectacular que apenas su hija Emma subió las fotos a Twitter, obtuvo 160.000 "me gusta" y más de 50.000 retuiteos.

Cuando la hija de los recién divorciados subió las fotos a su cuenta en Twitter, la fiesta se volvió viral
Cuando la hija de los recién divorciados subió las fotos a su cuenta en Twitter, la fiesta se volvió viral

El nuevo capítulo en la vida de estas personas comenzó con la separación; cuando la Justicia la hizo formal, quisieron celebrar la ocasión con globos, servicio de comidas, champagne, música, baile y galletitas de la suerte con el mensaje: "¡Coman, beban y vuelvan a casarse!". La familia y los amigos de la ex pareja de California se reunieron el sábado 17 de diciembre para brindar por sus respectivos futuros individuales.

Becerra y Mahoney planearon la fiesta juntos durante dos meses "para suavizar un poco de la incomodidad de la situación", explicaron en una entrevista para el programa Good Morning America. Quisieron ayudar a que familiares y amigos sintieran que la vida seguía sin problemas, que no tenían que elegir entre uno o la otra, "para ayudarlos a entender que no debería haber disgusto".

Cuando hicieron circular las invitaciones, "casi todo el mundo respondió con alguna manifestación de sorpresa", dijo ella al diario británico The Daily Mail. "Diría que quizá el 70% se mostró comprensivo y alguna gente no vino porque se sentía incómoda. No sé si por la santidad del matrimonio o por sus propios matrimonios", ironizó.

"Los invitamos a nuestras vidas como una pareja primero y ahora como individuos separados", agregó. "Quisimos mostrarles que seguíamos siendo los mismos, y parte de eso es nuestro sentido del humor".

También quisieron aprovechar su know-how sobre fiestas: a lo largo del casi cuarto de siglo que compartieron como matrimonio, habían sido grandes anfitriones: "Hicimos un montón de fiestas realmente buenas, y pensé que podíamos hacer otra y que fuera nuestra despedida", dijo Mahoney.

Todo está bien si termina bien

"No celebramos el hecho de habernos divorciado", agregó Becerra, "sino la manera en que lo hicimos". Es decir, con la capacidad de "mantener la amistad que tenemos y mantenernos como una familia tanto como podamos". Mahoney le dijo a BuzzFeed: "Quisimos dividir de manera justa lo que habíamos construido juntos, y poner a la familia por delante. Sentimos que lo hicimos, y que eso era una razón para celebrar".

"Hicimos exámenes de conciencia y nos dimos cuenta de que se nos había terminado el enamoramiento", dijo Mahoney a Good Morning America. "Nos llevó mucho trabajo: humildad, sacrificio, discusión y reflexión cuidadosa". "Y ayuda profesional", agregó él.

Cuando las fotos de Emma Becerra en Twitter comenzaron a volverse virales, muchos usuarios de la red social comentaron sobre la actitud positiva de Becerra y Mahoney ante un tema doloroso. Una usuaria escribió: "Me hace muy feliz que estén todavía en buenos términos, es algo muy raro, pero buena suerte a ambos en sus trayectorias de vida". Y otra: "Parece que están en los mejores términos, a pesar de la situación". Otra más: "Ahora me quiero casar sólo para divorciarme, ustedes son gente realmente motivante".

Emma, de 18 años, dijo que no se sentía "para nada triste" por el divorcio. Su familia, explicó, siempre fue "divertida y sarcástica". Sintetizó: "La gente que conoce a mis padres entiende que esto es algo muy propio de ellos". La otra hija de la pareja, Rylie, de 20 años, no pudo ir a la celebración porque estaba estudiando fuera de los Estados Unidos. Estará en el futuro para hacer "todas las cosas que nos quedan por hacer todavía como familia", según el ex marido.

Incluso intercambiaron regalos (ella recibió un horno eléctrico). La división de bienes no fue un problema para la pareja de los condados de Berkeley y Alameda: "Son cosas nada más", dijo Mahoney. "Esta muchacha, Emma, y su hermana son lo más importante para nosotros".

Del estigma al divorce-planning

Hace años el divorcio era un estigma. "Pero dado que ahora la mitad de los matrimonios termina en divorcio, tendría que ser algo más aceptado", dijo ella a The Daily Mail. "Me encantan las fiestas. Pensé que podría ser ligeramente polémico, pero también divertido. Entonces, ¿por qué no? Era nuestro adiós final".

 

Poco a poco las fiestas de divorcio han comenzado a proliferar. No suelen ser como esta: en general predominan las de una parte que celebra haberse separado de la otra y lo hace en un estilo menos familiar: Las Vegas es la capital de las fiestas de divorcio en los Estados Unidos.

Pero también las hay de común acuerdo, como una manera de anunciar el nuevo estado soltero de los ex casados y desearles lo mejor para el porvenir. Son ya parte —la final, presumiblemente— de la industria de las bodas: las páginas de internet sobre divorcio incluyen ya una sección sobre la última fiesta y la psicología de divulgación les da cada vez más lugar en los medios. La escritora Laura Dave escribió la primera novela sobre el tema, The Divorce Party.

También existen sitios especializados para quienes no tienen la experiencia de anfitriones que habían acumulado los Becerra-Mahoney. En su página web sobre cómo planificar una fiesta de divorcio y en su libro The Divorce Party Handbook, Christine Gallagher desarrolla el concepto y brinda consejos para que la despedida salga bien.

"Quisimos que hubiera humor a lo largo de todo el proceso porque existe un gran estigma sobre el divorcio, y no debería ser así dado que la mitad de los matrimonios termina en divorcio", dijo Mahoney. "Quisimos hacerlo algo normal. Nos amamos, sólo que no sentimos amor romántico como para seguir juntos por el resto de nuestra vida". E hizo un poco de publicidad sobre su ex marido: "Él es súper encantador. ¡Y ahora está disponible!".

El diario San Francisco Chronicle le preguntó a la recién divorciada por la enorme atención en medios y redes sociales que recibió la fiesta. Contestó, también con humor: "Creo que luego de las elecciones y posiblemente en general la gente está lista para historias buenas o positivas".

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