Bana Alabed (Twitter)
Bana Alabed (Twitter)

Bana Alabed, la niña de 7 años que se hizo famosa por tuitear sobre la guerra en la ciudad de Alepo, compartió nuevos mensajes que exponen el drama que están sufriendo los habitantes de la ciudad siria sitiada por la ofensiva de las tropas del régimen de Bashar al Assad.

"Esta noche no tenemos casa, fue bombardeada y quedó destruida. Vi muertos y casi morí."

Anteriormente, la madre de Bana, Fatemah -una profesora de inglés que le enseñó el idioma a la hija y la ayuda a manejar las redes sociales-  escribió otro tuit en el que, temiendo morir en los ataques, se despedía de sus seguidores:

"Último mensaje –bajo pesados bombardeos en este momento, no puedo sobrevivir más. Cuando estemos muertas, sigan hablando de los 200 mil todavía adentro de la ciudad. ADIÓS.– Fatemah."

En los días siguientes, Bana continuó enviando desgarradores mensajes, que relatan casi en tiempo real la lucha diaria por la supervivencia de la gente de la parte oriental de Alepo:

"No tenemos una casa ahora. Tengo heridas leves. No dormí desde ayer. Tengo hambre. Quiero vivir, no quiero morir.- Bana."

El martes subió una foto de su casa bombardeada. "Mis queridas muñecas murieron en el bombardeo. Estoy muy triste, pero contenta de estar viva", escribió.

Los últimos mensajes son de este miércoles. En el primero, la madre de Bana dice haber recibido amenazas por sus tuits.

"Suplica al mundo -Bana y yo recibimos amenazas de muerte y estamos convencidas de que el Ejercito sirio pronto nos va a atacar debido a nuestra cuenta y mensajes."

También pide que la comunidad internacional se asegure de que las personas en Alepo "puedan salir de la ciudad de manera segura y sin daños causados por el avance de las fuerzas del Ejército".

Según la ONU, hasta 25.000 personas que vivían en la zona este de Alepo –bajo control rebelde- se han visto obligadas a huir de sus hogares desde el pasado sábado, en medio de la ofensiva del régimen que en los últimos tres días se adueñó de más de un tercio de la zona rebelde en la segunda ciudad del país.

Este miércoles, el jefe humanitario de la ONU, Stephen O'Brien, urgió a las partes del conflicto sirio a proteger a los civiles y permitir la entrada de ayuda humanitaria en Alepo oriental, antes de que la zona "se convierta en un gigantesco cementerio".

Esta foto de los Cascos Blancos, la defensa civil de las zonas rebeldes, muestra los cuerpos de los muertos en los bombardeos en el distrito Jub al-Quba este miércoles en Alepo. Los activistas dijeron que al menos 21 personas murieron en un ataque a un lugar de hospedaje para los desplazados en la zona este de Alepo (Syrian Civil Defense White Helmets via AP)
Esta foto de los Cascos Blancos, la defensa civil de las zonas rebeldes, muestra los cuerpos de los muertos en los bombardeos en el distrito Jub al-Quba este miércoles en Alepo. Los activistas dijeron que al menos 21 personas murieron en un ataque a un lugar de hospedaje para los desplazados en la zona este de Alepo (Syrian Civil Defense White Helmets via AP)

El jefe humanitario de la ONU aseguró que es previsible que varios millares más sigan escapando en los próximos días si los combates continúan y destacó los riesgos a los que se expone la población en este tipo de movimientos.

"Alepo se ha convertido en la cima del catálogo de los horrores en Siria", dijo O`Brien, que intervino por videoconferencia desde Londres.

Un chico sentado cerca de cuerpos sin vida tras un ataque de la artillería en el distrito de Jub al-Quba en Alepo, este miércoles (Syrian Civil Defense White Helmets via AP)
Un chico sentado cerca de cuerpos sin vida tras un ataque de la artillería en el distrito de Jub al-Quba en Alepo, este miércoles (Syrian Civil Defense White Helmets via AP)

Además de ser objeto de continuados ataques, en Alepo oriental apenas queda comida y ningún hospital que funcione adecuadamente, recordó.

O'Brien afirmó también que la organización está lista para llevar ayuda humanitaria a la zona tan pronto como reciba las garantías de seguridad necesarias.

En la sesión participó, además, el mediador de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, quien explicó que los avances militares del régimen en la zona norte de Alepo este han "de facto dividido en dos el mayor enclave urbano" de la oposición.

De Mistura dijo que las estimaciones apuntan a que el Gobierno se ha hecho con el control de "casi el 40 por ciento" del área que hasta ahora estaba en manos de grupos rebeldes.