Un barco de la Guardia Costera de los Estados Unidos llega a St. Thomas para llevar comida y víveres a las víctimas de los huracanes Irma y José (AP)
Un barco de la Guardia Costera de los Estados Unidos llega a St. Thomas para llevar comida y víveres a las víctimas de los huracanes Irma y José (AP)

Esta vez no se trató del huracán Irma, sino de su sucesor: José. La tormenta desparramaba toda su fiereza sobre St. Thomas, Islas Vírgenes mientras cientos de turistas trataban de guarecerse y sobrevivir. El hecho ocurrió la noche del viernes, cuando todos los ojos estaban aún siguiendo la huella del más grande de todos los huracanes que en ese momento golpeaba Bahamas y Cuba.

Pero allí, en St. Thomas, un acto de discriminación aberrante tuvo un responsable directo: la cadena de hoteles Marriot, una de las más conocidas y lujosas del mundo, envió un barco para rescatar a cientos de turistas en el puerto de esa ciudad. Justo antes de que el huracán José tocara tierra y arrasara con lo poco que se mantenía en pie tras Irma. Pero al momento de abordar, los responsables de la embarcación tomaron lista. Solo permitían a huéspedes de su hotel. El resto debía permanecer en ese muelle, a la espera de otro socorro.

La cadena hotelera había dispuesto de ese barco solo para quienes tenían habitación en su edificio y que no habían podido abordar un avión por el cierre del aeropuerto de St. Thomas. Si usted no estaba registrado en el lujoso resort no podría abordarlo aunque el huracán amenazara su vida.

Vista del lujoso Resort Marriot en St. Thomas, en las Islas Vírgenes
Vista del lujoso Resort Marriot en St. Thomas, en las Islas Vírgenes

"Sentimos desesperación. Fue duro ver a personas con sus hijos y gente mayor que no tenían ningún lugar para estar y que no pudieran subirse a ese barco. Para algunos era su única esperanza", señaló Cody Howard, un meteorólogo que se encontraba allí.

Al parecer, la nave tenía capacidad para 600 personas, pero tan solo la mitad fue subida. Treinta y cinco (¡35!) quedaron fuera. "Fue una decisión del Marriot", dijo Naomi Ayala, de Dallas. "Marriot no nos dejó entrar a su barco para ir a San Juan y así poder tomar nuestros vuelos a casa. En lugar de eso, debimos soportar al huracán José sobre St. Thomas luego del huracán Irma", agregó la mujer.

Desde la cadena hotelera intentaron desligar las responsabilidades en las autoridades portuarias. "No pudimos ayudar, y así como estamos, tan agradecidos, pudimos transportar a nuestros huéspedes, nos entristece que no pudimos hacer lo mismo para más personas", señalaron en un comunicado.

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