En una conferencia de prensa desde la Casa Blanca, en el horario central de la televisión, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció a su candidato para ocupar la vacante en la Corte Suprema: el juez federal de distrito con sede en Denver, Colorado, Neil Gorsuch.

Trump dijo que cuando murió el juez Antonin Scalia prometió a los estadounidenses que elegiría "a alguien que interpretara las leyes tal como han sido escritas". Para millones de votantes, dijo: "Éste era el tema más importante para ellos cuando me eligieron presidente". Agregó que es un hombre de palabra: "Hoy cumplo con otra promesa al pueblo estadounidense al nominar al juez Neil Gorsuch para la Corte Suprema de los Estados Unidos".

Con 49 años, Gorsuch sería el magistrado más joven de la actual Corte Suprema de los Estados Unidos, si se aprobara su nominación para cubrir el puesto que el juez Scalia dejó al morir hace un año, y se contaría entre los más jóvenes que fueron elegidos para esa institución.

Posee todas las credenciales que se puede aspirar a tener para haberlo logrado: es un graduado de las mejores universidades –Columbia, Harvard, donde fue compañero del ex presidente Barack Obama, y Oxford– y tiene experiencia valiosa en los tribunales, ya que trabajó como secretario de dos jueces del tribunal superior, Byron White y Anthony Kennedy (quien se espera que se retire durante 2017), y también en el Departamento de Justicia. Sus vínculos con la política son familiares: su madre fue funcionaria de la agencia de medioambiente durante la gestión de Ronald Reagan.

Definió a Scalia como "un león de la ley", y recordó que, "acordaran o no con él, todos reconocieron su sabiduría y su humor". Agregó: "Lo extraño". Agradeció a él y a otros jueces que le enseñaron la ley: "No estaría aquí sin ellos, hoy es tanto su día como lo es mío". Agradeció también a su familia, sus amigos y su fe: las cosas que me mantienen con los pies en la tierra".

Neil Gorsuch junto con Antonin Scalia
Neil Gorsuch junto con Antonin Scalia

Como definición central de su perspectiva de la tercera rama de gobierno, prometió indirectamente, al decir qué es lo que se espera de los jueces, "imparcialidad e independencia, compañerismo y coraje".

Llegó al Tribunal de Apelaciones del Décimo Distrito –que abarca Colorado, Kansas, Nuevo México, Utah, Wyoming y partes de Oklahoma– por nominación del ex presidente George W. Bush y por aprobación unánime. Allí se ha desempeñado durante la última década, con un registro de sentencias conservadoras.

Se dice que lloró al enterarse de la muerte del juez Antonin Scalia. Lo elogió por su devoción al originalismo, la interpretación original de la Constitución –es decir, tal como está escrita– a la que él también adhiere. "Los jueces deberían esforzarse, si bien humana e imperfectamente, a aplicar la ley tal como es, mirando hacia atrás, no hacia delante, en busca de que el texto, la estructura y la historia decidan lo que un lector razonable en el momento de los sucesos en cuestión hubiera interpretado qué decía la ley", dijo en un discurso en la universidad de Case Western Reserve poco después de la muerte de Scalia.

También como ese magistrado, Gorsuch es reconocido entre sus pares por su estilo de escritura, elegante y claro. Además de sus fallos, es autor de The Future of Assisted Suicide and Euthanasia (El futuro del suicidio asistido y la eutanasia), que publicó la editorial de la Universidad de Princeton en 2006, donde argumenta que bajo ningún concepto se debería legalizar la eutanasia. También es coautor de The Law of Judicial Precedent (La norma de los antecedentes judiciales), de 2016.

Scalia era un león de la ley.

Sus opiniones y escritos son alabados por su estilo claro y coloquial. En cuanto a sus posturas, se ha manifestado a favor de grupos religiosos en la lucha que desataron durante la gestión de Barack Obama cuando el Gobierno instó a los empleadores que otorguen a sus empleados un seguro médico que incluya anticonceptivos. Para el juez, ese aspecto del Obamacare afectaba la libertad de culto. También elogió gran parte de la carrera del conservador Scalia, sitio que ahora aspira ocupar.

Gorsuch practica la fe episcopal y se ha pronunciado en defensa de la libertad religiosa. Los conservadores tradicionales y los que apoyaron a Trump valoran mucho que se manifestó en contra, por ejemplo, de la Ley de Salud Accesible (Obamacare) por considerar que la anticoncepción atropella algunas creencias. En cambio, tiene una posición ambigua ante el aborto, aunque a ambos lados del debate interpretan que, dada su visión de la eutanasia, probablemente se incline en contra.

Si en un punto discrepa con el presidente es en lo que llamó "extralimitaciones del Ejecutivo", algo por lo cual lo elogiaron muchos republicanos cuando se aplicaba al ex presidente Obama y los decretos que firmaba, pero que podría presentar un problema en el caso de Trump, quien ha comenzado su gobierno con numerosas órdenes ejecutivas. El juez argumentó que las burocracias ejecutivas "concentran poder federal de una manera que parece más que un poco difícil de cuadrar con la Constitución". Más en línea con la tradición republicana, favorece el poder de los estados antes que el poder federal.

Gorsuch es un nativo de Colorado que vive en Boulder con su esposa Louise, la madre de sus dos hijas, Emma y Belinda. Le gustan los deportes al aire libre y la cría de animales. Sus amigos destacan su carácter relajado, que probablemente lo ayude a sobrellevar las audiencias de confirmación, donde los senadores demócratas prometieron combatir a cualquiera que sea el candidato de Trump.