Una escena registrada frente a la costa de Australia volvió a poner en foco el estudio del duelo en animales marinos. Un video difundido por Geographe Marine Research, una organización dedicada a la conservación, mostró a una madre delfín que transportaba el cuerpo de su cría muerta mientras nadaba junto a su grupo al sur de Perth, en el oeste del país.
Según publicó The New York Times, la entidad dedicada a la investigación y conservación de ballenas y delfines identificó a la madre como Fraggle, un ejemplar al que ya seguían desde hacía tiempo y que, de acuerdo con sus observaciones, había perdido antes otras tres crías.
La organización explicó que el nacimiento de un nuevo ejemplar durante el invierno del hemisferio sur implicaba una dificultad adicional para su supervivencia. En una publicación en redes sociales, el grupo señaló que aún mantenía expectativas de que Fraggle pudiera sacar adelante a la cría. Luego planteó que el animal pudo haber muerto por neumonía.
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Especialistas consultados por el medio estadounidense indicaron que este tipo de conducta ha sido documentada en distintas especies de delfines. La neurocientífica Lori Marino, fundadora del Whale Sanctuary Project, un proyecto de santuario para ballenas, afirmó que la escena constituye “una madre en duelo por su hijo”.
A su juicio, uno de los aspectos más relevantes del video radica en la presencia del resto de la manada, que permanece cerca de la hembra durante el traslado del cuerpo.
Marino sostuvo que esa proximidad puede interpretarse como una señal de reconocimiento social dentro del grupo. Los cetáceos, conjunto que incluye a delfines y ballenas, mantienen vínculos complejos entre sus miembros y han sido observados en situaciones asociadas tanto al nacimiento como a la muerte.
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Antecedentes de conductas similares
The New York Times recordó que este tipo de comportamientos ya había llamado la atención en otros casos conocidos.
En 2018, una orca llamada Tahlequah fue observada cerca de Columbia Británica, en Canadá, mientras cargaba a su cría muerta durante más de dos semanas a lo largo de más de 1.600 kilómetros, un lapso que los científicos consideraron fuera de lo habitual.
La filósofa Susana Monsó, autora del libro Playing Possum: How Animals Understand Death explicó al diario estadounidense que, en el caso de mamíferos marinos, sostener un cadáver supone una exigencia adicional, ya que estos animales deben salir con frecuencia a la superficie para respirar y también buscar alimento. Para la investigadora, esa dificultad revela una fuerte motivación de la madre para mantener el contacto.
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Registros en otras especies
La conducta no se limita a delfines y ballenas. La candidata doctoral Abigail McClain, del Center for the Advanced Study of Human Paleobiology de George Washington University, un centro de estudio avanzado de paleobiología humana, señaló que también existen registros de primates no humanos, entre ellos chimpancés, gorilas y babuinos, que cargan durante días o semanas los cuerpos de sus crías muertas.
Otra especialista citada por The New York Times, Lauren Brandkamp, coordinadora de varamientos de Whale and Dolphin Conservation North America, una organización de conservación de ballenas y delfines en América del Norte, sostuvo que estas escenas resultan llamativas para el público, aunque forman parte de respuestas naturales en especies que establecen lazos estrechos con sus crías y con otros integrantes de su grupo.