Lowrdez habla sin filtro, con humor, con contradicciones y con una honestidad que desarma. “Estoy sanando, de a poquito. Es un laburo”, dice, y en esa frase se condensa el momento que atraviesa: uno donde conviven la reconstrucción personal, el regreso a los escenarios y una mirada más consciente sobre sí misma. Lejos de la imagen congelada de Bandana, hoy se muestra vulnerable, reflexiva y, a la vez, profundamente conectada con lo que la hizo llegar hasta acá.