Tenía alambre electrificado, cámaras y armas, pero nada detuvo a los ladrones
Un jubilado de 87 años convirtió su casa en una fortaleza para protegerse de la inseguridad, pero nada fue suficiente. Delincuentes entraron a su domicilio en La Matanza mientras dormía con su esposa, los retuvieron y les robaron los ahorros de toda su vida.