Carismático, showman, en un momento la Mona Jiménez fue al fondo del avión en el vuelo de Kansas a Dallas para seguir a la Selección, agarró el micrófono de la azafata y ¡se puso a cantar! A la gente ya no le importó una larga demora: sacaron varios teléfonos, empezaron a filmar y a cantar al ritmo del fenómeno cordobés.