El primer ministro y canciller qatarí, el jeque Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, llegó este martes a Venezuela para una visita oficial que consolida el papel de Doha como mediador clave entre Caracas y Washington. El funcionario fue recibido con honores en el aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía por el ministro de Relaciones Exteriores venezolano, Yván Gil, quien destacó que la visita busca “potenciar y fortalecer las relaciones bilaterales en el ámbito diplomático y de cooperación estratégica”.
La visita se produce seis semanas después de la operación militar estadounidense Determinación Absoluta, que el 3 de enero capturó a Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en Caracas. Ambos permanecen detenidos en Nueva York, donde enfrentan cargos por narcoterrorismo y conspiración para el tráfico de cocaína. Desde entonces, la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió funciones como presidenta encargada, tras una resolución del Tribunal Supremo de Justicia que determinó la ausencia presidencial como “temporal”.
Qatar ha desempeñado durante años un rol fundamental como intermediario en las negociaciones entre Venezuela y Estados Unidos, cuyas relaciones diplomáticas están rotas desde 2019. El emirato del Golfo Pérsico facilitó previamente intercambios de prisioneros y acercamientos entre ambos gobiernos, consolidándose como un actor neutral en uno de los conflictos más prolongados de la región.
Tras la captura de Maduro, Washington diseñó un mecanismo inédito de control financiero sobre los ingresos petroleros venezolanos. El secretario de Estado Marco Rubio reveló a finales de enero que Estados Unidos supervisa una cuenta en Qatar donde se depositan los fondos generados por la venta de crudo venezolano. El esquema, calificado por Rubio como “novedoso” y “temporal”, obliga al gobierno de Rodríguez a presentar planes de gasto mensuales que Washington debe aprobar antes de liberar los recursos.
Según el secretario de Energía Chris Wright, hasta mediados de febrero las ventas de petróleo venezolano superaban los mil millones de dólares. De los primeros 500 millones depositados en la cuenta qatarí, Estados Unidos transfirió 300 millones a Caracas, reteniendo el resto para verificar su uso “en beneficio del pueblo venezolano”. Wright anunció recientemente que los fondos se transferirán directamente a una cuenta del Tesoro estadounidense, eliminando la intermediación qatarí.
El sistema genera controversia entre legisladores demócratas en Washington, quienes cuestionan la legalidad del control financiero sin aprobación del Congreso y exigen auditorías independientes. Analistas advierten que la falta de transparencia en el manejo de estos recursos podría abrir espacios para la corrupción.
El 8 de enero, cinco días después de la captura de Maduro, el régimen chavista anunció la liberación de “un número importante” de presos políticos, tanto venezolanos como extranjeros. Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y hermano de Delcy, agradeció expresamente la mediación de Qatar, junto con España —a través del ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero— y Brasil, por facilitar las excarcelaciones.
Según la ONG Foro Penal, hasta el 15 de febrero se habían confirmado 444 liberaciones desde el anuncio oficial. Sin embargo, la organización contabiliza que permanecen 644 personas detenidas por motivos políticos en Venezuela. Las excarcelaciones han sido criticadas por activistas de derechos humanos, quienes denuncian que los liberados permanecen sometidos a medidas restrictivas: libertad condicional, prohibición de salir del país, obligación de presentarse periódicamente ante tribunales y censura para pronunciarse sobre sus casos.
La Asamblea Nacional debate desde el 5 de febrero un proyecto de Ley de Amnistía que cubriría delitos políticos cometidos entre 1999 y 2026. El texto, aprobado en primera discusión por unanimidad, excluye crímenes graves como violaciones de derechos humanos, crímenes de lesa humanidad, corrupción y narcotráfico. Sin embargo, la votación final prevista inicialmente para mediados de febrero fue aplazada por falta de consenso sobre un artículo que exige a los beneficiarios “ponerse a derecho” ante las autoridades, lo que sectores opositores interpretan como una admisión de culpabilidad.
La visita de Al Thani se enmarca en lo que el gobierno venezolano denomina “Diplomacia Bolivariana de Paz”, impulsada por Rodríguez. Doha mantiene vínculos históricos con Caracas desde 1973, fortalecidos durante el gobierno de Hugo Chávez a partir de 1999. Las relaciones abarcan sectores estratégicos como energía, agricultura, comercio e inversiones, consolidando a Qatar como un aliado fundamental en el escenario internacional venezolano actual.