Ante la incertidumbre familiar por el anuncio del régimen venezolano de liberaciones de presos políticos inminentes, la ONG Foro Penal informó que aún contabilizaba hasta el 5 de enero 806 personas en esta situación, de las cuales 68 estaban en paradero desconocido y 9 bajo arresto domiciliario.
Según organizaciones no gubernamentales, El Rodeo I, Tocorón, Ramo Verde, El Helicoide y Yare II son algunas de las cárceles con mayor cantidad de detenidos ilegalmente en Venezuela y suelen figurar con frecuencia en los reportes sobre estos casos de excarcelaciones.
Sin embargo, forman parte de una red mucho más amplia: en total, se contabilizan al menos 120 centros de detención donde permanecen personas encarceladas por motivos políticos.
Foro Penal reportó que en el Internado Judicial Rodeo I hay 102 presos políticos, entre ellos Rafael Tudares, yerno del líder opositor Edmundo González Urrutia, así como varios extranjeros de los 86 que han sido contabilizados por la ONG.
Este centro penitenciario, ubicado en el estado Miranda, en las afueras de Caracas, fue señalado por el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) a mediados de diciembre por la falta de información sobre los presos políticos allí recluidos, situación que, según la organización, los mantiene en una posición de especial vulnerabilidad.
Además, la OVP advirtió que cinco presos políticos en Rodeo I llevaban en diciembre 49 días bajo un “régimen de castigo” que les impedía recibir visitas y los paquetes que envían sus familiares, incluyendo alimentos y medicinas.
De acuerdo con la ONG, los detenidos Henryberth Rivas, Antonio Sequea, Juan Carlos Monasterios, Rafael Castro y una persona identificada solo como Franco permanecían en condiciones extremas: esposados permanentemente, desnudos y con un acceso muy limitado a comida y agua.
En el Centro Penitenciario de Aragua, conocido como Tocorón y señalado como el lugar de origen de la banda criminal Tren de Aragua, el Foro Penal contabilizaba 99 presos políticos.
Esta prisión, originalmente destinada a delincuentes comunes, fue reabierta como una “cárcel de máxima seguridad” por orden del dictador Nicolás Maduro en agosto de 2024, con el propósito de albergar a los más de 2.400 detenidos —según cifras oficiales— tras las protestas que siguieron tras las elecciones presidenciales de julio de ese año.

En ese momento, Maduro argumentó que el objetivo de estas cárceles era la “reeducación” y transformarlas en “granjas productivas” donde los reclusos pudieran trabajar. Con la misma finalidad, el gobierno reactivó el Internado Judicial de Carabobo, conocido como Tocuyito, donde actualmente se reportan 14 presos políticos.
El Centro Nacional de Procesados y Penados Militares, conocido como Ramo Verde, es la tercera prisión del país con más presos políticos, con un registro de 77 reclusos en esta condición.
En este penal estuvo encarcelado el general Raúl Isaías Baduel, exministro de Defensa de Hugo Chávez, quien falleció bajo custodia en 2021 tras casi una década privado de libertad. Aunque se trata de una cárcel militar, también fue allí donde cumplió condena el dirigente opositor Leopoldo López entre 2014 y 2017.

El Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en Caracas, ocupa el cuarto lugar entre las prisiones con más presos políticos en Venezuela, albergando actualmente a 57 reclusos. La noche del jueves, desde este centro fueron liberados los dirigentes Enrique Márquez y Biagio Pilieri.
Con una estructura originalmente concebida como centro comercial, El Helicoide ha sido descrito por diversas organizaciones como el “centro de tortura más grande de América Latina”.
Situado en el centro de Caracas, allí permanecen detenidos varios dirigentes opositores y colaboradores cercanos a la líder opositora María Corina Machado, como Freddy Superlano y Jesús Armas. ONG y familiares denuncian que en esta instalación los presos sufren torturas, malos tratos y períodos de “aislamiento prolongado”.

Los centros penitenciarios Yare II y Yare III, ambos ubicados en el estado Miranda, albergan a 42 y 38 presos políticos, respectivamente. A estos les sigue el Centro de Formación Hombre Nuevo “El Libertador”, también conocido como Fénix Carabobo, con 20 personas detenidas.
En el caso de las prisiones femeninas, La Crisálida cuenta con 20 detenidas y el Instituto Nacional de Orientación Femenina con 16, ambas también en Miranda, completando así el listado de los diez recintos con más presos políticos en el país.
El resto de los 110 centros corresponde a cárceles comunes, comisarías, instalaciones militares y comandos de la Guardia Nacional, entre otros.
Desde 2015, el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) ha documentado la muerte de 25 presos políticos bajo custodia, siendo la más reciente la del exgobernador Alfredo Díaz.
(Con información de EFE)
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