Las siete producciones detrás de la denuncia contra Hernán Casciari: de películas que no podían fallar a retornos de centavos

Los 18 denunciantes le contaron a la justicia que invirtieron en proyectos que acumularon 23.640 participaciones y recibieron, en la mayoría de los casos, menos del 3% de su capital. En la causa figuran un documental subido gratis a YouTube, una película de USD 1.800.000 con problemas técnicos en su estreno y un proyecto que sigue vendiendo bonos sin tener los derechos resueltos

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Hernán Casciari (Fernando Calzada)
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Desde un documental subido gratis a YouTube hasta una película que recaudó casi dos millones de dólares y devolvió centavos: los siete proyectos de Orsai Audiovisuales concentran los reclamos de 18 personas que este viernes presentaron una denuncia penal por presunta estafa contra el escritor Hernán Casciari ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 34 de la Ciudad de Buenos Aires.

La causa, radicada en la Fiscalía N.º 16 y presentada por el abogado Ariel Gil Ces, abarca producciones que acumularon aproximadamente 23.640 participaciones —no personas únicas, ya que varios inversores compraron bonos en más de un proyecto— entre 2020 y 2024. Los denunciantes, que aportaron entre USD 50 y USD 3.000 cada uno, sostienen que las promesas de rentabilidad formuladas públicamente por Casciari nunca se cumplieron y que la administración de los fondos careció de respaldo documental verificable.

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Sola en el Paraíso  Justina Bustos
Sola en el paraíso

Un documental que terminó gratis en YouTube

Sola en el Paraíso fue el primer proyecto señalado en la denuncia. Lanzado en 2020, el documental sobre la experiencia de la actriz Justina Bustos durante la pandemia reunió 938 participaciones y fue presentado con fines de explotación comercial.

Sin embargo, según el escrito judicial, la obra terminó publicada en el canal personal de YouTube de Bustos —con escasos seguidores, según los denunciantes— sin que mediara consulta previa ni anuncio formal a quienes habían financiado la producción. María Alecia Izturriaga, una de las denunciantes que compró un bono de USD 50, declaró en la causa: “Yo sinceramente suponía que todavía estaban tratando de sacarle algunas monedas en diferentes mercados, o que, en última instancia, nos avisarían para subirla al canal de Orsai. Encima de que no se promocionó ni se supo más nunca qué pasó con eso, la suben gratis sin avisar”.

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Películas de Orsai
La Uruguaya

La Uruguaya recuperó la inversión, pero no generó ganancias

El segundo proyecto bajo la lupa es La Uruguaya, basado en la novela de Pedro Mairal. La producción, iniciada en 2021, habría recaudado aproximadamente USD 600.000 a través de 1.967 participaciones. Según la denuncia, la película fue vendida a Disney por exactamente el mismo monto que había costado producirla.

Los socios productores habrían recuperado el capital invertido, pero según indicaron no obtuvieron rentabilidad alguna, pese a que Casciari había afirmado públicamente —en el programa de televisión de Juana Viale, entre otras apariciones— que el proyecto había generado ganancias. La denuncia señala que los derechos vendidos solo cubrían Latinoamérica y que existían posibilidades de comercialización en otros territorios que nunca se concretaron ni se informaron.

Un detalle adicional que consta en el escrito judicial: ante las dificultades de Orsai para abrir una cuenta bancaria propia, el futbolista uruguayo Sebastián Fernández prestó su cuenta personal en el Banco Santander de Uruguay para recaudar los fondos de los inversores.

Se estrenó la película Canelones

Canelones mutó tres veces de formato

Canelones, el tercer proyecto cuestionado en la denuncia,habría acumulado 5.495 participaciones desde su lanzamiento en 2021. Fue anunciado inicialmente como una miniserie de seis capítulos basada en un cuento del propio Casciari. Según la denuncia, el formato cambió luego a una serie de cuatro episodios y finalmente a una película, sin que se presentaran rendiciones económicas diferenciadas para cada etapa.

El elenco —que incluyó a Darío Barassi, Verónica Llinás, Agustín “Rada” Aristarán y Arturo Bonín— fue señalado por los denunciantes como un factor determinante para invertir. Marcelo Vaccarili, que aportó USD 1.200 en este proyecto, declaró: “Cuando los actores elegidos fueron actores reconocidos como Barassi, Rada, Llinás y Bordón, no tuve dudas del éxito de la serie”.

Durante una proyección privada para socios productores en noviembre de 2024, en el Centro Cultural 25 de Mayo, se habría informado que la primera versión estaba terminada en un 90% y que la serie ya había sido vendida a una plataforma. En 2025, dijeron, se comunicó que existían dos versiones finalizadas. El 22 de julio de 2026, se indica en la presentación, Orsai anunció el estreno en cines para el 6 de agosto, junto con un cronograma que incluía funciones de prensa, avant première y posterior lanzamiento en streaming. Los inversores cuestionan que la estrategia de distribución fue comunicada sin instancias previas de consulta.

Películas de Orsai
La muerte de un comediante

La Muerte de un Comediante

El proyecto que concentra la mayor cantidad de reclamos es La Muerte de un Comediante, la ópera prima dirigida y protagonizada por Diego Peretti. Con 10.139 participaciones, la película recaudó más de USD 1.800.000 entre 2022 y 2023. Los retornos informados por los denunciantes oscilan entre USD 1 y USD 84,60.

Según la denuncia, Casciari promocionó la película en el programa Perros de la Calle, conducido por Andy Kusnetzoff en Urbana Play, con afirmaciones como “Vas a ganar. Vos ponés cincuenta dólares y el año que viene vas a tener bastante más que eso”. Ante la advertencia del propio conductor de que no asegurara resultados, el escritor insistió: “Con esta sí puedo. Van a ganar”. Otros denunciantes recuerdan frases como “No te vamos a cagar” y “se van a llenar de plata”.

Sebastián Angelini, que invirtió USD 2.900 —la totalidad de sus ahorros—, declaró que su objetivo era “poner una cafetería al paso con los rendimientos que iba a generar la inversión”. Joaquín Aranda, que aportó USD 3.000, afirmó que Casciari aseguró que las plataformas comprarían el proyecto “por millones” solo por la presencia de Peretti.

El escrito judicial detalla además múltiples problemas operativos durante el estreno, el 20 de noviembre de 2025: la película se proyectó sin subtítulos en varias salas —pese a contener escenas en idiomas extranjeros—, la distribución contó con pocas copias y la campaña de difusión fue limitada. Los propios socios productores organizaron presentaciones en los cines, trabajaron como voluntarios en la avant première —donde, según la denuncia, recibieron “una botella de agua cada dos socios” como compensación— y gestionaron por su cuenta la corrección de los errores técnicos en las salas.

Mariana Gregorio, productora audiovisual con formación en Argentina y España que invirtió USD 1.700, relató que durante los tres días que permaneció en el rodaje —costeando ella misma traslado, alojamiento y alimentación— advirtió situaciones que desde su experiencia profesional le generaron dudas sobre la administración de los recursos. Solicitó formalmente el presupuesto del proyecto por todas las vías de contacto disponibles, pero nunca recibió una respuesta concreta ni documentación respaldatoria.

La denuncia también menciona que Javier Beltramino, codirector de la película junto a Peretti, expresó en un grupo de Telegram su descontento con Orsai y denunció “la dilapidación de recursos durante el rodaje”.

Con posterioridad al estreno, según el escrito, se informó a los socios productores que la película debía dejar de exhibirse en salas porque su permanencia dificultaría las negociaciones con plataformas de streaming. Sin embargo, el 17 de julio de 2026 se comunicó que la película sería emitida en televisión abierta en el programa Argentina de Película, conducido por Teté Coustarot. Según un comunicado público de la conductora, Orsai autorizó esa emisión el 29 de junio pero revocó la autorización el mismo día de la transmisión.

Cinco Guiones prometió regalías y devolvió el 40% del capital

El proyecto Cinco Guiones, lanzado en 2023, reunió aproximadamente 1.250 participaciones con bonos de USD 100. La propuesta consistía en financiar cinco guiones escritos por autores reconocidos —Pedro Saborido, Felipe Pigna, Liniers, Tamara Tenenbaum y Casciari junto a Christian “Chiri” Basilis— para luego producir el más votado y vender los restantes.

Según la denuncia, la venta de los cuatro guiones restantes no avanzó. Orsai decidió publicarlos en papel y acreditó USD 20 en las billeteras de los socios como adelanto de regalías, lo que representó una devolución del 40% del capital invertido en ese rubro. El quinto proyecto, elegido por votación, fue la película animada sobre Emiliano Martínez que derivó en Emi On Off.

Películas de Orsai
Emi, la película animada sobre Dibu Martínez

Emi On Off fue cedida a un tercero y vendida a Netflix sin consulta

Emi On Off, presentado originalmente como una película animada de ficción sobre el arquero de la Selección argentina, acumuló aproximadamente 4.000 participaciones. Según la denuncia, en abril de 2025 el proyecto fue cedido en exclusividad a la productora PEGSA, un hecho que fue informado a los socios productores recién cinco meses después de firmado el contrato.

Posteriormente, el proyecto fue vendido a Netflix y transformado en un formato diferente al originalmente financiado. Como consecuencia, los socios productores dejaron de participar de la experiencia ofrecida al momento de invertir, desaparecieron los créditos comprometidos y se modificó el esquema de participación económica sobre futuras explotaciones. Rogelio López Vargas, uno de los denunciantes, calificó la situación como una “estafa piramidal hecha y derecha” y sostuvo: “Hacen y deshacen a piacere con el dinero de los inversores”.

Películas de Orsai
Películas de Orsai: D.A.M

El documental de Maradona

El último proyecto incluido en la denuncia es D.A.M. (Mi Historia con Diego), un documental sobre Diego Maradona presentado en diciembre de 2024 por Kusnetzoff y Casciari en Perros de la Calle. Basado en videos inéditos del futbolista con un relato del propio conductor, el proyecto reunió 1.101 participaciones con un estreno previsto para la época del Mundial 2026.

La denuncia señala que al momento de la presentación judicial la venta de bonos continuaba abierta pese a que los derechos de imagen de Maradona no habían sido resueltos con los herederos. Paralelamente, Casciari manifestó públicamente que Orsai Audiovisuales “ya no existía” y que el proyecto pertenecía a Orsai Tech, aunque la comercialización seguía realizándose desde el sitio web de la empresa denunciada.

“Como si hubiese pedido un préstamo para pagar la deuda de otro préstamo”

Un elemento transversal de la denuncia es el reconocimiento público que Casciari habría formulado durante un podcast: cuando un proyecto requería recursos adicionales, se utilizaban fondos provenientes del proyecto siguiente para cubrir esos gastos extraordinarios. Los socios productores señalaron que los grupos de inversores variaban entre una producción y otra, por lo que fondos aportados por un grupo podían destinarse a cubrir necesidades de otra producción financiada por personas diferentes, sin consulta previa.

Facundo Pedrotti, que invirtió USD 850 entre Canelones y La Muerte de un Comediante y recuperó apenas USD 9,87, resumió el mecanismo: “Lo que hizo en realidad es como si hubiese pedido un préstamo para pagar la deuda de otro préstamo, nada más que los prestamistas fuimos nosotros y salimos perdiendo”.

Los 18 denunciantes aseguran que enviaron cartas documento a los domicilios de Orsai Audiovisuales y del propio Casciari. Todas fueron rechazadas, devueltas o no obtuvieron respuesta. Nicolás Espósito, uno de los firmantes, declaró públicamente que no buscan calificar la situación como estafa: “Nosotros principalmente lo que buscamos son respuestas. Lo que pedimos fue transparencia y, como no respondieron la carta documento, tuvimos que avanzar por medios legales”. La causa solicita informes a la Inspección General de Justicia (IGJ), la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y el Registro Nacional de las Personas (Renaper), además de una auditoría contable de la empresa y la convocatoria de Casciari a declaración indagatoria.

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