El tenso cruce de Amalia Díaz Guiñazú y Pampa Mónaco al aire: “Puedo hacer una demanda por afectar mi honor”

Los panelistas se pelearon en vivo en el programa de Moria Casán y dejaron en evidencia la mala relación que existe entre ellos

Los panelistas protagonizaron un ida y vuelta que dejó al descubierto la mala onda del panel (Video: La Mañana con Moria- El Trece)
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Amalia Díaz Guiñazú volvió a protagonizar un tenso cruce al aire, esta vez en La Mañana con Moria (El Trece), donde se enfrentó con su compañero de panel Pampa Mónaco en medio de una discusión que derivó en acusaciones cruzadas, amenazas de demanda y reproches por viejas rencillas laborales. El episodio reavivó una historia que se repite: la periodista acumula encontronazos en cada programa en el que participa.

No es la primera vez que Díaz Guiñazú queda en el centro de la tormenta. En este último capítulo se escribió en el piso del programa de La One, donde ya protagonizó varios cruces con sus compañeros de panel. Todo comenzó con una reflexión sobre quienes hacen las cosas “bien” y siempre terminan perjudicados. “La persona que hace todo siempre bien, la legal, la que hace todo bien siempre es la jodida”, señaló Casán, con Pampa Mónaco al lado completando: “Es la que se quedó afuera”.

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Díaz Guiñazú tomó el comentario como una oportunidad para defender su trayectoria. “Hay una justicia para los pobres y hay una justicia para los ricos”, disparó, antes de recordar que estudió Derecho durante muchos años. La acotación no pasó desapercibida: Casán repitió en voz alta, con ironía, los comentarios que Mónaco hacía en paralelo. “No parece, dice Pampa”, lanzó la conductora, lo que encendió la mecha del cruce.

Lejos de ignorarlo, Díaz Guiñazú eligió confrontar de frente. “A mí no me gusta subestimar a la gente, porque del otro lado también hay abogados viéndonos y jueces viéndonos”, respondió, antes de explicar que la última palabra en cualquier proceso judicial siempre la tiene el juez. La conductora, entre risas y con su particular estilo, la presentó ante el panel como “el terror de los abogados”.

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Pantalla dividida con una mujer de vestimenta azul a la izquierda y un hombre con las manos cerca del rostro a la derecha
Los periodistas Amalia Díaz Guiñazú y Pampa Mónaco mantuvieron un cruce al aire durante un programa de televisión.

El intercambio subió de tono cuando Mónaco sacó a relucir una declaración que Díaz Guiñazú había hecho en otro programa: que lo había “sufrido” durante su paso por Canal Crónica. “Con Monti dijiste que me sufriste”, reclamó el periodista. Ella no lo negó —“Sí, sí te sufrí“—, pero intentó poner un límite: “No voy a hacer personal esto”. Mónaco no cedió: “Ya lo hiciste personal. Conmigo, con Capuya, con Gustavo, con Nazarena, con Seba”, enumeró, dando a entender que el patrón de conflictos se extendía a varios colegas.

Fue entonces cuando Díaz Guiñazú articuló el eje central de su descargo. “¿Sabés qué me da tristeza, Moria? El corporativismo”, planteó. Según su relato, un conjunto de colegas salió a decir “barbaridades” de ella en otro canal, donde fue invitada a dar su versión, y nadie respondió por sus dichos. Entre los ejemplos que mencionó, señaló que le imputaron haberle hecho “la vida imposible a una conductora durante un año”, algo que calificó como falso y sin sustento. “Se me trató de que yo había insultado a alguien cuando a mí se me insultó y nadie dijo nada”, afirmó.

Casán la interrumpió para pedirle precisiones: “Perdón, ¿quién dijo barbaridades de usted?”. La periodista no identificó a personas concretas, pero sí advirtió que evalúa acciones legales: “Puedo hacer una demanda por afectar mi honor, mi buen nombre, por difamar, por injurias”. Aclaró, sin embargo, que el contrato laboral vigente le impide avanzar en ese sentido por el momento.

En el tramo final del cruce, Díaz Guiñazú delimitó lo que considera la frontera ética del periodismo. “El periodista sabe que hay códigos y que hay cosas con las que no podés jugar, que es con la credibilidad”, sostuvo. Y cerró con una defensa de sus propias fuentes, a las que nadie —dijo— tiene derecho a cuestionar: “Nadie tiene por qué cuestionar mis fuentes, porque yo no cuestiono las fuentes ajenas”. Para entonces, Casán ya había reconocido que fue ella quien pidió tener a Díaz Guiñazú en el panel del programa, luego de haberla visto en la TV Pública.

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