Día a día, la competencia en Gran Hermano (Telefe) está más reñida y cada semana los participantes se juegan sus chances de seguir en el reality. Si bien el período de fiestas debía convertirse en un momento lleno de recuerdos y buenos deseos, lo cierto es que la noche del 31 de diciembre dio lugar tanto a celebraciones como a comentarios particulares. Además, la festividad también sacó a relucir el lado más competitivo de alguno de los jóvenes.
Con la mesa dispuesta en el patio de la casa, los jugadores vistieron sus mejores looks de color blanco y se sumaron a una particular tradición del programa: la suelta de globos. Con un conteo hacia atrás y las copas bien en alto, cada uno de los integrantes de la casa más famosa del país celebró la llegada del nuevo año. Si bien estuvieron lejos de sus seres queridos, la inconfundible voz de “Big” los acompañó en ese momento tan importante.
“Cuatro, tres, dos, uno, ¡feliz 2025 y salud para todos! Choquen sus copas y brindemos con mucha felicidad”, expresó mientras todos se acercaban a saludarse y, algunos, le dedicaban saludos a su familia en el exterior. Esto pareció generar un ambiente distendido, lejos de la competitividad usual que reinaba en el certamen. A ninguno le faltó cariños y abrazos, en especial en una velada tan importante. Sin embargo, no pasó desapercibido el rostro de Sandra, quien dejó en claro su malestar pese a los tintes alegres con los que se había teñido el patio.
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Cuando la comida se terminó y cada uno de los participantes se puso sus respectivos pijamas, la casa volvió a quedar en llamas. En especial por parte de Keila, quien se reunió con Lourdes, Luca, Brian y Martina, para burlarse de Santiago. Al recordar un momento que vivió en el baño. “Nadie me contestaba y yo había preguntado: ‘¿Está ocupado?’. Entro y se tapó. Después, salí y no lo podía ver a la cara porque se me ponía roja”, explicó la joven, quien se encontraba de espaldas.
“Fue incómodo, él quiere que lo vean”, agregó, con un tono jocoso, mientras recordaba la incómoda situación que vivió con el uruguayo. Por su parte, la marplatense, quien es conocida por sus particulares comentarios a sus contrincantes, no dudó en lanzar entre risas: “Si se tapó así entonces la tiene re chica”.
Sin embargo, el momento que descolocó a los fanáticos se dio cuando Sosa se burló de Sebastián por sus audífonos. El muchacho, quien es hipoacúsico, contó en su arribo al certamen sobre su situación y quedó constatado. Pero, en el caso de la joven oriunda de la localidad de Tigre, esto fue motivo para reírse con los demás.
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“No lo quiero más, nunca fue mi amigo”, comentó, con un toque misterioso, lo que llevó a que le consultaran el motivo. “Por los audífonos”, sumó, entre carcajadas, mientras sostenía un globo en forma de un ciervo, a quien apodaron como “Bambi”.
Si bien los demás se unieron al presunto chiste, no dudaron en pedirle que pida disculpas por su comentario. Ella, lejos de tomarlo con seriedad, lo hizo ante el globo y, además, le dio un beso. Tan solo unos segundos después, lo dejó en una de las camas y se tiró al piso, dando por finalizada la escena.
Su actitud no pasó desapercibida, por lo que los clips fueron viralizados en las redes sociales por un sinfín de usuarios. “Este grupo siempre se burla y ríe de que es sordo”; “La quiero afuera”; “No puede ser que no tenga un límite”; “No fue un chiste, sino un comentario de mal gusto”; “Tiene que tocar la placa y la sacamos afuera”, fueron algunas de las reacciones que apuntaron contra la participante en medio del inicio de un año que promete estar lleno de conflictos dentro del reality.
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