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Alemania estrena su primer ‘gimnasio’ para robots humanoides: 48 celdas y una nueva generación del 4NE1

La iniciativa busca cubrir un vacío que hoy limita el avance de la robótica: la escasez de datos sobre el mundo físico

En las 48 celdas del centro, las máquinas practican tareas como plegar cajas, montar componentes o usar herramientas. (NEURA Robotics)

NEURA Robotics y la Universidad Técnica de Múnich (TUM) inauguraron el 22 de octubre de 2026 la TUM RoboGym, un centro de más de 2.300 metros cuadrados ubicado en el LabCampus, junto al aeropuerto de Múnich, donde cerca de 100 robots humanoides y de servicio aprenderán en 48 celdas de entrenamiento a manipular objetos reales.

El mismo día, la empresa alemana presentó la cuarta generación de su humanoide, el 4NE1 Gen 4, con una piel textil negra y un peso un 20% menor al del modelo anterior, según cifras propias de la compañía.

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La iniciativa busca cubrir un vacío que hoy limita el avance de la robótica: la escasez de datos sobre el mundo físico, aquellos que registran fuerzas, contactos y materiales y que resultan indispensables para que una máquina aprenda tareas manuales, a diferencia de modelos de lenguaje como ChatGPT, entrenados con textos disponibles en internet.

En el gimnasio de la TUM, el humanoide 4NE1 practica tareas como doblar cajas de cartón e introducir componentes en su interior. (Foto: Andreas Heddergott / TUM)

Cómo funciona el centro de entrenamiento de robots en Múnich

La TUM RoboGym es un proyecto conjunto entre NEURA Robotics y el Instituto de Robótica e Inteligencia Artificial de Múnich (MIRMI), perteneciente a la TUM. Su objetivo central es generar datos sobre cómo los robots manipulan objetos reales, un tipo de información que, según la universidad, apenas existe todavía.

En las 48 celdas del centro, las máquinas practican tareas como plegar cajas, montar componentes o usar herramientas, con el foco puesto por ahora en la industria y en la intralogística, es decir, el movimiento de materiales dentro de fábricas y almacenes.

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Un robot que aprende a doblar una caja necesita datos sobre fuerzas, contactos y materiales del mundo físico, información que hoy resulta escasa y que distingue el entrenamiento de la robótica del de los modelos de lenguaje basados en texto.

Todo lo que registran los robots se envía a un almacén de datos en la nube. Con esa información, los investigadores entrenan modelos de inteligencia artificial física, es decir, sistemas de IA capaces de controlar máquinas que actúan sobre el mundo real.

Robots humanoides de última generación trabajan meticulosamente en la línea de montaje de una fábrica de automóviles, demostrando la avanzada automatización industrial. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para generar esos datos, el centro combina tres vías. La primera son los propios robots, cuyos sensores registran cada movimiento y su resultado. La segunda son las demostraciones humanas, realizadas con trajes equipados con sensores, captura de movimiento y teleoperación, término que designa el manejo del robot a distancia. La tercera es la simulación, donde entornos virtuales multiplican las situaciones reales antes de validar lo aprendido con robots físicos.

Empresas de más de 10 sectores prueban sus procesos en el centro

Según el comunicado de NEURA Robotics, compañías de más de 10 sectores (entre ellos automóvil, farmacia, tecnología médica, embalaje, logística, agricultura y cuidados) entrenan allí sus procesos desde septiembre.

Los encargos que llevan a las celdas son concretos: manipular cajas de cartón, llenar botellas o cargar y descargar piezas de madera. Cada empresa prueba en el centro qué tipo de robot le conviene antes de incorporarlo a su planta, y puede elegir entre humanoides, robots móviles de asistencia como MiPA y brazos robóticos.

David Reger, fundador y consejero delegado de NEURA, defendió el papel de la industria alemana en este proceso. A su juicio, el saber acumulado por las empresas del país durante generaciones es “una de nuestras mayores fortalezas en la era de la IA física”.

Una empresa operada por agentes de inteligencia artificial trabaja en una oficina futurista con robots humanoides y pantallas de datos holográficas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El presidente de la TUM, Thomas F. Hofmann, presentó el centro como algo “único en Alemania y en Europa” y lo describió como “una señal clara a favor de Alemania como base industrial en tiempos de incertidumbre geopolítica”.

Achim Lilienthal, coordinador científico de la RoboGym, situó la colaboración con la industria como condición necesaria del proyecto. Según la nota de la universidad, esta alianza es “la única forma de convertir de manera sistemática y rápida los prototipos de investigación en productos listos para el mercado”.

Las novedades técnicas del humanoide 4NE1 Gen 4

El nuevo humanoide de NEURA presenta un cuerpo más estrecho que su predecesor y una cubierta de tejido que, según la empresa, le da un aspecto más cercano para trabajar junto a personas y facilita su personalización.

El robot incorpora manos más precisas y una tecnología que la compañía denomina Smart Limbs, mediante la cual los reflejos quedan integrados en cada extremidad. Esto permite que cada brazo o pierna reaccione de forma autónoma y que el movimiento general resulte más fluido.

Un robot humanoide trabaja en la redacción de noticias frente a una pantalla digital en una sala de redacción futurista, ilustrando el avance de la inteligencia artificial en la automatización de la generación de contenido periodístico. La imagen destaca la integración de tecnología avanzada en los medios de comunicación y el impacto de la IA en el periodismo moderno. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Su sistema de control es Neuron AI, un modelo de percepción, lenguaje y acción desarrollado por NEURA que, además de la visión, procesa datos de tacto, fuerza, sonido y del estado interno del robot. La empresa sostiene que esta combinación le permite, por ejemplo, detectar si un cierre ha encajado correctamente.

Lo que aprende cada unidad se comparte con el resto de robots a través de Neuraverse, la plataforma de software de la compañía. El 4NE1 Gen 4 ya opera en los centros de NEURA y se exhibió también en la conferencia NVIDIA GTC de Berlín.

Inversión y expansión de la red de gimnasios robóticos

Durante los tres primeros años de funcionamiento, NEURA y la TUM invertirán unos 17 millones de euros, de los cuales la empresa aporta alrededor de 11 millones. NEURA pone los robots, la infraestructura, la potencia de cálculo y el personal, mientras que la universidad contribuye con el espacio y la experiencia científica.

Múnich es la primera sede de una red de gimnasios que la compañía planea extender a Europa, Estados Unidos y China. En Alemania, NEURA prepara ya otro centro en colaboración con la universidad RWTH de Aquisgrán.

Reger había declarado anteriormente que los robots asumirán gran parte del trabajo físico en un plazo de dos a cinco años. Al presentar el nuevo centro, resumió el proyecto con una frase: “Desarrollado, construido y entrenado en Alemania, para el mundo”.

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