Las llamadas spam y las estafas telefónicas se han multiplicado en los últimos años gracias al avance de la tecnología, lo que exige que los usuarios tengan especial cuidado al contestar el teléfono. Hoy, evitar ciertas palabras y respuestas puede marcar la diferencia entre mantener a salvo los datos personales o caer en manos de ciberdelincuentes.
Conocer qué decir y qué no decir al recibir una llamada de un número desconocido se vuelve indispensable para reducir riesgos y proteger la información frente a intentos de fraude.
Palabras que debes evitar al responder llamadas spam
Una de las recomendaciones más repetidas por los expertos en ciberseguridad es no utilizar la palabra “sí” cuando se contesta una llamada proveniente de un número desconocido.
PUBLICIDAD
El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) advierte sobre los peligros de responder afirmativamente en estos casos, ya que los estafadores pueden grabar la voz del usuario y, posteriormente, usarla para intentar autorizar transacciones bancarias o suscribir servicios a nombre de la víctima.
El INCIBE cita el ejemplo de una persona que, tras contestar con un “¿sí?” a una llamada desconocida, fue sorprendida por una grabación que informaba de una supuesta suscripción exitosa a un servicio premium de Amazon.
La llamada se interrumpió segundos después, pero la intención detrás de este tipo de tácticas es generar preocupación y, en un segundo contacto, solicitar información bancaria bajo el pretexto de anular la suscripción.
PUBLICIDAD
El riesgo no termina ahí. Los delincuentes pueden almacenar la grabación de la voz y utilizarla en intentos de suplantación de identidad, especialmente en procesos de autorización de transacciones donde se emplean sistemas de reconocimiento por voz.
Por esta razón, los especialistas recomiendan contestar llamadas de números desconocidos con frases neutras, evitando expresiones como “sí”, “hola” o “aló”, que pueden ser utilizadas para manipular grabaciones o identificar líneas activas.
Cómo actúan los estafadores en llamadas telefónicas
Las estrategias empleadas por los estafadores suelen ser variadas y persuasivas. Según la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC), es común que estos delincuentes prometan premios inexistentes, simulen ser agentes de seguridad para extorsionar o soliciten dinero, y a menudo se hacen pasar por representantes de instituciones bancarias, solicitando datos personales o información sensible.
PUBLICIDAD
Un dato relevante es que ninguna entidad legítima solicitará información confidencial por teléfono, mensajes de texto o correos electrónicos. Ante cualquier requerimiento de este tipo, se recomienda colgar la llamada sin dudarlo.
Tampoco se debe confiar plenamente en el identificador de llamadas, pues los estafadores pueden suplantar números para aparentar legitimidad y engañar a la víctima.
Tras una llamada sospechosa, bloquear el número y marcarlo como potencialmente fraudulento puede ayudar a prevenir futuros intentos de estafa. Esta acción contribuye a reforzar la seguridad personal y reducir la probabilidad de recibir nuevas llamadas fraudulentas.
PUBLICIDAD
Llamadas internacionales y la estafa Wangiri
El fenómeno de las llamadas con prefijos internacionales desconocidos ha generado inquietud entre los usuarios. Muchas veces, al contestar una de estas llamadas, la comunicación se mantiene en silencio o se corta inmediatamente.
Este patrón corresponde a una modalidad de fraude conocida como ‘Wangiri’ o ‘One Ring’, cuyo objetivo es lograr que la víctima devuelva la llamada, lo que puede derivar en cargos elevados o en el intento de obtener datos personales.
Para disminuir el riesgo, la principal recomendación es no responder a llamadas de números desconocidos y, mucho menos, devolver la comunicación si se desconoce la procedencia. En caso de duda, existen servicios en línea que permiten identificar y verificar números antes de contestar.
PUBLICIDAD
Recomendaciones para protegerse de las estafas telefónicas
La prevención es la herramienta más eficaz frente a las estafas telefónicas. No proporcionar información personal ni bancaria a desconocidos, evitar responder con palabras que puedan ser grabadas y utilizadas en fraudes, y bloquear números sospechosos tras la llamada son acciones clave para mantener la seguridad.
En definitiva, la sofisticación de los fraudes telefónicos obliga a los usuarios a adoptar hábitos más cuidadosos al contestar el teléfono, poniendo especial atención a las palabras que utilizan y a las acciones que toman frente a comunicaciones inesperadas.
De esta manera, se disminuye significativamente la exposición a los riesgos de suplantación y fraude que acechan en el entorno digital actual.
PUBLICIDAD