La aparición de llamadas perdidas desde números internacionales con prefijos como +355, +225, +233 o +234 genera curiosidad pero detrás de estos códigos, que corresponden a Albania, Costa de Marfil, Ghana y Nigeria, se esconde un tipo de fraude telefónico conocido como la “estafa de la llamada perdida”.
Según la Guardia Civil de España, el mecanismo de este engaño utiliza sistemas automáticos que realizan llamadas aleatorias y permiten que el teléfono suene solo una o dos veces antes de desconectarse.
El objetivo es que la persona devuelva la llamada por curiosidad, lo que deriva en cargos económicos elevados, porque estos números operan bajo tarifas especiales que no están incluidas en los planes habituales de telefonía.
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Además, en muchos casos se usan locuciones automáticas diseñadas para retener a la víctima en la línea el mayor tiempo posible, incrementando el coste de la llamada.
Qué otros prefijos telefónicos están relacionados con la estafa de la llamada perdida
De acuerdo con información de Movistar, existen otros prefijos internacionales que han sido utilizados para fraudes similares. Entre ellos figuran códigos como +258 (Mozambique), +216 (Túnez), +220 (Gambia), +882 (redes internacionales), +374 (Armenia), +235 (Chad), +248 (Seychelles), +504 (Honduras) y +250 (Ruanda).
La empresa advierte que, si se recibe una llamada de un número internacional desconocido, conviene comprobar el país de origen a través del prefijo. Si no se espera ninguna comunicación desde esa región, lo más prudente es no devolver la llamada y bloquear el número de inmediato.
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La lista de prefijos presentada no es definitiva y los ciberdelincuentes suelen variar los códigos para evadir los controles de las operadoras.
Por qué estas llamadas implican un coste especial para el usuario
El fraude utiliza líneas de tarificación especial o “números premium”, que no se incluyen en los paquetes de llamadas ilimitadas habituales. Al devolver la llamada a uno de estos números, se aplica una tarifa mucho más elevada por minuto, lo que puede generar cargos inesperados y cuantiosos en la factura mensual.
Otra variante identificada por Movistar incluye mensajes grabados que informan sobre la existencia de un supuesto mensaje de voz pendiente. En ese caso, la locución invita a enviar un SMS con una palabra clave, como “BUZON”.
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Si la persona responde, no solo recibe un mensaje de error sino que, sin saberlo, queda suscrita a un servicio de mensajes Premium que factura por cada SMS enviado. El fraude puede afectar tanto a llamadas como a mensajes de texto.
Cuáles sugerencias dan las autoridades y operadoras ante esta amenaza
La Guardia Civil de España y empresas como Movistar han publicado pautas para evitar caer en estas trampas. En primer lugar, sugieren no devolver llamadas a números internacionales desconocidos ni responder a mensajes sospechosos.
Los expertos en ciberseguridad sugieren comprobar siempre el país de origen utilizando el prefijo y buscar información en internet sobre el número en cuestión, porque frecuentemente existen reportes previos de usuarios afectados.
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Asimismo, aconsejan no proporcionar datos como cuentas bancarias, números de identificación o información sensible por teléfono, incluso si quien llama afirma trabajar para una compañía legítima.
Si se recibe una llamada sospechosa de una empresa con la que se tiene relación, se debe contactar directamente al servicio de atención al cliente oficial para verificar la autenticidad de la comunicación.
Qué hacer si se ha devuelto una llamada perdida sospechosa
En caso de haber devuelto una llamada a alguno de estos números y notar cargos en la factura, las autoridades sugieren contactar de inmediato con la compañía telefónica para informar del incidente.
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Aunque las operadoras pueden bloquear números y prevenir nuevas llamadas, la recuperación de los importes cobrados suele ser difícil. Otra medida útil es reportar el número a plataformas de denuncias de fraudes telefónicos.
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