Exhibían objetos de los secuestrados, ofrecían visitas guiadas y sostenían el relato de la dictadura: los “museos de la subversión”
En 1985, un grupo de periodistas extranjeros que cubría el Juicio a las Juntas fue conducido al que aún se encontraba montado en Palermo y realizó un recorrido por el lugar en el que se exponían elementos vinculados con la represión ilegal. Cuando buscaba material para un nuevo documental sobre las operaciones de manipulación psicológica desarrolladas por las Fuerzas Armadas, el cineasta Francisco D’Eufemia halló un registro audiovisual de esa visita y advirtió que había encontrado algo que no estaba visto ni oído: un fragmento de esos años que se había mantenido oculto y decidió desenterrar