Una ojota, un tropiezo y una caída desde un acantilado: cuando un día cualquiera se volvió súbitamente en una batalla por sobrevivir
Marina Dalle Nogare y su hijo Renzo estaban pescando desde un arrecife a quince metros del mar de Río de Janeiro. Era 2009, ella tenía 45 años y él, doce. Había caído la tarde cuando un pez quedó atrapado entre las rocas. Ella intentó salvarlo y devolverlo al mar. No llegó. Se desató en ese instante una carrera contra la vida, mientras su hijo gritaba desesperado desde lo más alto del acantilado