El detective que plantó pruebas para condenar a tres hombres de un crimen brutal y el giro inesperado del caso cuatro décadas después
Theresa Fusco fue violada y ahorcada el sábado 10 de noviembre de 1984 en Long Island, Nueva York. No había sido la primera ni la última en ser asesinada con los mismos patrones en la misma zona. El investigador Joseph Volpe presentó pruebas para incriminar a tres jóvenes, que estuvieron 18 años en prisión hasta que un análisis de ADN expuso la verdad