Un médico cubano radicado en nuestro país asegura: “Entre dar prioridad a un profesional argentino o uno de allá, hoy elijo al de acá con los ojos cerrados”
El neurólogo Roberto Quiñones Molina -hijo de Hilda Molina, co fundador con ella del CIREN, un centro de excelencia en Cuba en los ’80 y ’90- coincide con la mirada de muchos colegas argentinos: “Hoy no se ven trabajos relevantes en la medicina cubana”. Y analiza la posibilidad que con ellos viajen miembros del servicio de inteligencia de ese país: “No niego ni afirmo... pero podría ser”