El régimen de Ortega deja desamparados a miles de nicaragüenses con el cierre de consulados en ciudades con altas concentraciones de migrantes
Al mismo tiempo, abre embajadas en pequeños países de África y Asia, donde no existen comunidades de nacionales. “Es una venganza política, un castigo para los nicaragüenses que se encuentran en el exterior”, asegura Arturo McFields, ex embajador sandinista ante la OEA