Aunque no están claros los detalles, está confirmado que ocurrió: un joven fue acusado de robar por un grupo de remiseros de la capital tucumana, quienes lo secuestraron, lo torturaron y lo dejaron tirado en la calle. Las vejaciones fueron filmadas y compartidas en las redes sociales.

La denuncia la dio a conocer la madre del joven, Ana Amanda Vergara. "Los remiseros dejaron a mi hijo tirado en la calle y tapado con una bolsa negra. Estaba ensangrentado por los golpes que había sufrido", advirtió en declaraciones reproducidas por La Gaceta. "Los remiseros lo levantaron en Panamá al 200, lo golpearon y lo llevaron hasta la remisería La Nueva Estrella para torturarlo. Después lo dejaron tirado en el mismo lugar", explicó.

Se trataría, en realidad, de la remisería "Cinco Estrellas", que se le atribuye a uno de los sospechosos de secuestrar a "Marita" Verón, Rubén "La Chancha" Ale, investigado ahora por lavado de dinero. 

La remisería pertenece a una sociedad de responsabilidad limitada que está distribuida en partes iguales entre la concubina de La Chancha, Florencia Cuño, y su hijo menor, Ángel Adolfo Alé. La Unidad de Información Financiera cree que los autos de "Cinco Estrellas" participaron de numerosos delitos.

"Si mi hijo hizo algo, que lo detenga la Policía. Lo culpaban de un asalto a un chofer, pero él no fue, se equivocaron. Los taxistas no tienen derecho a sobrepasar a la Policía. No pueden detener ni golpear a la gente", resumió la madre.

Los remiseros se defendieron. "Sí, es cierto, pasó esta madrugada (por el martes). Algunos compañeros lo fueron a buscar a ese chico porque los vecinos lo entregaron. Todos saben que es un pipero (adicto al paco) y un ladrón. Había asaltado a un chofer, entonces lo buscaron y le pegaron", precisó una fuente citada por el periódico tucumano. "Todos los que trabajamos en un vehículo estamos en riesgo todo el tiempo. Estamos expuestos a que nos roben y golpeen. Pero el Sutrappa no piensa en la seguridad de los choferes, no ven que nuestra vida es la que peligra", añadió.

Luego se conocieron las imágenes que ilustran esta nota. El diálogo entre los remiseros y el supuesto delincuente no se termina de comprender, porque el joven habla muy cerrado y, además, tiene la boca destrozada por los golpes.

Hoy finalmente se conoció el testimonio del joven, quien negó haber robado a alguien. "Estaba sentado cerca del Puente Negro (en Martín Behro y Coronel Suárez, a metros de la autopista de Circunvalación). Cuando me iba a lo de mi tía a descansar, me pillaron y me empezaron a pegar con fierros en la canilla", recordó. "Yo les decía que yo no era, que no tenía nada que ver. Ahí me metieron en el baúl de un auto y me llevaron a la remisería (el local al que se refiere está en Juramento al 300)", describió.

Dijo, además, que podría reconocer a los agresores y que lo quería llevar hasta un dique cercano para pegarle "un tiro en las piernas".