De cara a la campaña gruesa 2026/27, las primeras proyecciones de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca muestran un escenario de mayor superficie para maíz y girasol, mientras que la soja mantendría prácticamente el área de la campaña anterior. La evolución de los precios, la relación insumo-producto y las perspectivas de disponibilidad hídrica aparecen entre los principales factores que definirán las decisiones de los productores.
Para el maíz, la intención de siembra alcanzaría aproximadamente 2,665 millones de hectáreas, lo que representa un incremento del 5% interanual. La mejora en el precio del cereal y en la relación insumo-producto, sumada a las expectativas climáticas favorables, impulsaría su incorporación. Además, parte de los lotes que no pudieron ser implantados con cultivos de fina podrían destinarse a la gruesa. El crecimiento proyectado sería del 4% en las zonas norte y centro, del 8% en el sudeste y del 5% en el sur.
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La soja, en tanto, mantendría una superficie cercana a los 2,805 millones de hectáreas, apenas un 1% por debajo de la campaña anterior. La mejora en el precio del grano y en la relación insumo-producto permitiría sostener su competitividad, aunque el cultivo perdería superficie en algunas regiones frente al maíz y el girasol. La mayor retracción se proyecta en el sudeste y el sur, con bajas del 4%, mientras que en el norte habría un crecimiento del 1% y en el centro el área permanecería estable.
El girasol aparece como el cultivo que mayor expansión relativa tendría en la región. Las primeras estimaciones ubican la superficie en torno a 1,38 millones de hectáreas, un 8% más que en 2025/26. El escenario de precios, la mejora de la relación insumo-producto y la adaptación del cultivo a ambientes con restricciones hídricas favorecerían su participación en la rotación. El aumento alcanzaría el 10% en la zona centro, el 9% en el sudeste y el 4% tanto en el norte como en el sur.
En cuanto a las estimaciones de producción, si las intenciones de siembra se concretan y se desarrolla un escenario favorable, con rendimientos superiores al promedio, las proyecciones muestran variaciones moderadas. Para el girasol se estima un incremento interanual del 1%, mientras que la producción de soja tendría una disminución del 1%. En el caso del maíz, la producción se mantendría sin modificaciones respecto de la campaña anterior.
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En este contexto, la campaña 2026/27 estará marcada por la competencia entre los tres cultivos por la superficie disponible. Las condiciones económicas de cada alternativa, la disponibilidad de agua y la posibilidad de aprovechar lotes que quedaron fuera de la campaña fina serán determinantes para la definición final de las hectáreas.
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