Mantener el estatus sanitario frente a enfermedades de alto impacto productivo requiere vigilancia constante. En el caso de la fiebre aftosa, una de las herramientas más importantes es el monitoreo epidemiológico que permite confirmar que el virus no circula en el rodeo bovino.
Con ese objetivo, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria intensificó durante los primeros meses del año las acciones de vigilancia mediante el muestreo en terneros centinela.
Cómo funciona el sistema de vigilancia
La estrategia consiste en seleccionar terneros jóvenes que aún no hayan sido vacunados contra la enfermedad. Estos animales, conocidos como “centinela”, representan una población de alto valor epidemiológico porque permiten detectar eventuales signos de circulación viral en zonas donde el resto del rodeo ya se encuentra inmunizado.
Cuando los terneros alcanzan entre seis y doce meses de edad, se les toman muestras de sangre para realizar análisis serológicos. Estos estudios permiten verificar si existió contacto con el virus de la fiebre aftosa en bovinos sin inmunización dentro de la zona libre con vacunación, que abarca gran parte del centro y norte del país.
Una vez finalizado el proceso de vigilancia, los animales se incorporan al esquema sanitario general del establecimiento mediante la aplicación de la vacuna correspondiente, en línea con el plan sanitario vigente.
Un monitoreo sostenido en el tiempo
El sistema de vigilancia mediante terneros centinela se aplica de forma continua desde 2018. Durante este período se recolectaron más de 41.000 muestras en diferentes establecimientos ganaderos del país.
Todos los análisis realizados arrojaron resultados negativos, lo que confirma la ausencia de circulación del virus y respalda la eficacia del sistema sanitario nacional.
Este monitoreo permanente constituye uno de los pilares de la estrategia sanitaria para prevenir la reaparición de la enfermedad y sostener los estándares sanitarios del rodeo bovino argentino.
Un estatus clave para la producción
En mayo de 2025, la Argentina ratificó ante la Organización Mundial de Sanidad Animal su condición de país libre de fiebre aftosa. Este reconocimiento internacional confirma la solidez del sistema sanitario y respalda el trabajo de vigilancia epidemiológica desarrollado en todo el territorio.
El mantenimiento de este estatus sanitario resulta fundamental para la producción ganadera nacional y para el acceso a mercados internacionales que exigen altos estándares de control sanitario.
La vigilancia continua, el monitoreo en campo y las estrategias de vacunación forman parte de un esquema integral que busca prevenir la enfermedad y proteger la competitividad de la cadena ganadera argentina.
fuente: inta