Investigadores del Instituto de Alimentos del INTA Castelar avanzaron en el desarrollo de chips de queso elaborados a partir de mozzarella, un producto innovador que combina alto valor nutricional, practicidad y larga vida útil sin requerir refrigeración. El proyecto fue llevado adelante en articulación con el sector privado y se encuentra listo para ser transferido a la industria.
La investigadora del INTA, Luciana Rossetti, explicó en el programa radial Chacra Agro Continental que el producto surgió a partir de una demanda concreta del sector lácteo. “La inquietud inicial fue desarrollar un alimento que pudiera transportarse a lugares con menor acceso a proteínas y sin necesidad de agua potable para su consumo”, señaló.
El desarrollo consistió en utilizar mozzarella de baja humedad destinada a exportación, que fue cortada en fetas, congelada y sometida a un proceso de liofilización. “Es 100% queso, no tiene conservantes ni aditivos y no sufre modificaciones nutricionales porque no se expone al calor”, detalló Rossetti
Cada porción, compuesta por 12 discos de queso —unos 20 gramos—, aporta el mismo contenido de proteínas y grasas que un vaso de leche. Además, el producto puede consumirse directamente, sin preparación previa. “Esa es una ventaja clave frente a la leche en polvo, que requiere agua potable para reconstituirse”, explicó.
El desarrollo también se alineó con la tendencia global de snacks saludables, ya que el producto no tiene azúcares ni hidratos de carbono, es rico en proteínas y puede consumirse en cualquier momento, desde el ámbito escolar hasta el deportivo.
Actualmente, los chips se producen a baja escala, en una etapa previa a la comercialización. “El producto ya está listo para ser transferido; ahora el desafío es escalarlo industrialmente”, indicó Rossetti, quien remarcó que ese proceso dependerá de las empresas interesadas. El proyecto fue desarrollado por un equipo interdisciplinario del Instituto de Alimentos del INTA Castelar, integrado por la doctora Adriana Descanso, referente del grupo, el doctor Sergio Rizzo, director del proyecto, y técnicos de distintas áreas.