Agustina Kämpfer: el precio de ser una mujer con carácter, las reglas no escritas del periodismo y los desafíos de criar sola

En Desencriptados, la periodista y conductora habló sin filtros sobre el costo personal de la exposición pública, las decisiones que marcaron su recorrido profesional y la importancia de ser fiel a sí misma. Además, reflexionó sobre la maternidad desde una mirada realista y contó cómo eligió un modelo de coparentalidad cuando aún no era conocido

Guardar
En Desencriptados, la periodista y conductora habló sin filtros sobre el costo personal de la exposición pública, las decisiones que marcaron su recorrido profesional y la importancia de ser fiel a sí misma. Además, reflexionó sobre la maternidad desde una mirada realista y contó cómo eligió un modelo de coparentalidad cuando aún no era conocido.

Ser una mujer con carácter tiene un costo... te sale carísimo. Pero siempre elegiría ser una mujer con carácter, a pesar de que muchas veces digo: ‘¡¿cuántos sapos tuve que tragar!?’”, reflexionó Agustina Kämpfer, en una charla distendida en Desencriptados, el ciclo de entrevistas de Infobae.

Agustina es una periodista con más de dos décadas de trayectoria en medios gráficos, radiales y televisivos, tanto en Argentina como en el exterior. Trabajó como cronista y conductora en señales como C5N, CN23, FOX Sports, América TV y Telefé, y participó en programas de alto perfil como Intratables, Cortá por Lozano y Nosotros a la mañana. En paralelo a su labor periodística, incursionó en la escritura con el libro Las Parturientas, donde reflexiona sobre la maternidad desde una mirada crítica y personal. Actualmente, conduce Telenueve, y mantiene una activa presencia pública vinculada al análisis de la actualidad, la comunicación y la experiencia personal.

Durante la entrevista, Agustina recordó sus primeros pasos en la profesión y la intensidad que marcó su carrera. Además, reconoció que el trabajo periodístico le exigió desarrollar habilidades para afrontar no solo el ritmo del día a día, sino también las presiones y prejuicios que enfrentan quienes se dedican al oficio.

Agustina Kämpfer, Desencriptados
Agustina Kämpfer reflexionó sobre la exposición mediática y la importancia de mantener la autenticidad en la construcción de la imagen pública. (Jaime Olivos)

—¿Cómo conviviste con la exposición mediática y la construcción de tu imagen pública?

—Asimilo las cosas muy fácil, porque creo que no hay que ponerle resistencia a las cosas que te pasan en la vida y mucho menos a aquello que elegís. Después conviví con eso naturalmente, un poco hasta el día de hoy...

—¿Renegás de alguna parte de tu vida?

—No reniego de ninguna parte de mi vida.

—Con todo lo que viviste y lo segura que sos...

—Sobre todo por cómo manejé cada etapa y porque todo me construye y me lleva a ser quien soy. Y puedo decir que estoy, quizás suene pedante... No es que estoy orgullosa, pero sí bastante satisfecha. Suena como que estoy pagada de mí misma y no es lo que me pasa. De hecho, me gustaría tener muchos frentes más cubiertos respecto de cómo me veo a mí misma. Pero también aprendí a reconocer y darme mis propias palmadas en el hombro. Hay cuestiones que a cualquiera podrían haberlo tumbado. Yo siempre fui muy leal a las decisiones que quise tomar y a permanecer en que nadie se atreva a decirme quién soy, cómo soy, qué debo hacer o decir, ni cómo me tengo que presentar.

—Sos una mujer con carácter.

—Sí, afortunadamente sí. Pero cuesta mucho, porque ser una mujer con carácter tiene un costo, te sale carísimo.

—En un mundo machista...

—Sí, en un mundo, en un medio, en un país y muchos otros etcéteras. Pero siempre elegiría ser una mujer con carácter, aunque muchas veces me diga: “¿Cuántos sapos tuve que tragar?” Quizás nadie lo imaginaría, todos piensan: sos una topadora. Pero no, la cantidad de veces en las que decís: “Bueno, no queda otra”. Tener carácter no debe estar reñido con la inteligencia emocional. A veces hay que guardar un poco el carácter en el bolsillo y dejar que algunas cosas funcionen en este mundo patriarcal... No podés luchar contra todo.

Agustina Kämpfer, Desencriptados
“Ser una mujer con carácter te sale carísimo", confesó la periodista en Desencriptados. (Jaime Olivos)

Agustina también abordó la experiencia de la maternidad con honestidad y sin idealizaciones. Contó que decidió ser madre en un esquema de coparentalidad, cuando la idea aún no estaba instalada socialmente ni tenía un nombre propio.

—¿Fuiste mamá con un amigo que vivía en otro país?

—Sí.

—¿Cómo fue? ¿Hablaron por teléfono? ¿Eran pareja?

—Hoy está mucho más naturalizado... Hasta tiene un nombre. Cuando las cosas llegan a un punto de naturalización, adquieren un nombre: el co-parenting, que consiste en que personas que no son ni fueron pareja se unen para ser padres o madres, madres-madres o padres-padres, según el caso.

—¿Coparentalidad? ¿Se dicen: “Tengamos un hijo juntos”?

—Sí, exactamente. Fue algo así, antes de que tuviera un nombre.

—¿Lo concretaron así?

—Sí. No fue inseminación.

La periodista detalló que la crianza la lleva adelante en soledad y que esa situación encuadra dentro de lo que hoy se reconoce como una familia monoparental. Sostuvo que darle nombre a las nuevas configuraciones familiares ayuda a muchas personas a transitar sus propias búsquedas con menos soledad.

“Ser madre soltera es muy duro. Sin lugar a dudas, tener hijos es duro”, admitió y señaló que es una tarea exigente y que, en su caso, prefiere asumirla sin cargas innecesarias antes que sostener vínculos que no suman.

—Tenés una carrera vertiginosa y, años atrás, estuviste en El Bailando, ¿cómo te impactó? ¿Te gustó la experiencia?

—Me impactó tanto que me rompí los ligamentos (risas).

—Si pudieras volver el tiempo atrás, ¿volverías a participar?

—Sí, me divertí muchísimo.

—Igual te fuiste tercera, no estuviste tantos programas...

—¡Es que me rompí los ligamentos! Yo hubiera ganado, pero no pude continuar (risas). Fue una etapa muy linda y me divertí mucho. También me cuestionaban por qué, siendo periodista y vinculada a la política, participaba en un programa de entretenimiento como el de Tinelli. Y después fueron todas, lo cual me parece fantástico. Pero en ese momento me criticaron. A mí me pareció divertidísimo. Además, conseguí un físico en esos días. ¡Por Dios! ¡Qué bueno! Después nunca más...

Agustina Kämpfer, Desencriptados
En diálogo con Rulo, Agustina abordó los desafíos de criar sola y reconoció la dureza de la maternidad en el contexto de una familia monoparental. (Jaime Olivos)

Preguntas y respuestas rápidas

—Amor tóxico con buen sexo o amor tranquilo con mal sexo, ¿cuál elegís?

—Tóxico con buen sexo (risas). Es un bajón, pero es el bajón que elegís siempre ¿viste?

—¿Monogamia o relación abierta?

—Monogamia.

—¿El peor beso de tu vida?

—Sí, sé cuál es. De hecho, tengo el registro absoluto. Sé con quién y cuándo fue el peor encuentro íntimo de mi vida. Lo tengo clarísimo. Al otro día sentía anginas porque tenía ganas de decirle lo mal que hacía todo. Un desastre que no te puedo explicar. Era inentendible.

—¿Era del medio la persona?

—No, ni siquiera argentino. Pero igual, me daba cosa decirle el desastre que era que ya no tenía remedio, no se podía arreglar. Como no se lo podía decir, al otro día me dolían las amígdalas mal.

—¿Qué te resulta más fácil la maternidad o la carrera?

—La maternidad.

—¿Preferís ghostear o decir que no querés nada?

—He ghosteado un montón. No lo digo con orgullo, pero bueno…

—¿Verdad brutal o mentira piadosa?

—Verdad brutal, siempre.

Últimas Noticias

Pelao Khe: “Ya no estoy vomitando, pero no puedo dejar de verme en el espejo”

Tenía seis años cuando empezó a tener sobrepeso y problemas alimenticios. A los 16 pesaba 113 kilos, en cuatro meses de régimen llegó a los 76. “No voy a subir de peso”, dijo, y empezó la bulimia. Se atragantaba con un paquete de galletitas, después sentía culpa y vomitaba. Hoy sufre dismorfia corporal y vive disconforme con su cuerpo. Por qué asegura que si fuera rubio y muy hegemónico no le iría así de bien y que hay algo morboso cuando la gente ve sus videos. La certeza de que la cultura de la cancelación se acabó

Pelao Khe: “Ya no estoy vomitando, pero no puedo dejar de verme en el espejo”

“No me dolía tanto morir, me rompía pensar cómo iba a ser la vida de mis papás sin mí”: un diagnóstico severo y la lucha de Valentina

A los quince años, una tarde cualquiera sintió que una de sus piernas estaba inflamada y caliente. El diagnóstico fue inmediato. Tenía un tumor maligno: sarcoma de Ewing. La vida de una joven que se quebró por completo a partir de una enfermedad que desconocía. Atravesó quimioterapias, tratamientos, mudanzas, cambios físicos y pérdidas, pero nunca perdió la esperanza. Hoy, con 25 años y curada por completo, cuenta su experiencia en otro capítulo de Voces

“No me dolía tanto morir, me rompía pensar cómo iba a ser la vida de mis papás sin mí”: un diagnóstico severo y la lucha de Valentina

Del brillo del espectáculo a la búsqueda interior: Barbie Simons y su camino entre la exigencia, la soledad y el anhelo de un amor auténtico

En Ellas, repasó su trayectoria desde sus comienzos en el exterior hasta su consolidación en el periodismo. Abordó sus inseguridades, el impacto de la exposición pública y la búsqueda de validación. Además, reflexionó sobre los aprendizajes que le dejaron sus vínculos, la decisión de no ser madre y el proceso personal que atraviesa para reencontrarse, soltar el control y construir relaciones más genuinas

Del brillo del espectáculo a la búsqueda interior: Barbie Simons y su camino entre la exigencia, la soledad y el anhelo de un amor auténtico

De “la fea del salón” a fenómeno de Gran Hermano: la historia de dolor, revancha y amor que impulsó la transformación de Daniela Celis

En Casino Deluxe, la ex participante de la casa más famosa del país repasó los momentos clave de su vida, atravesados por carencias económicas, bullying y desilusiones amorosas. También habló de su vínculo con Thiago, la crianza de sus hijas y el proceso de aprendizaje emocional que le permitió reconstruirse

De “la fea del salón” a fenómeno de Gran Hermano: la historia de dolor, revancha y amor que impulsó la transformación de Daniela Celis

Romántica, autoexigente y reservada: Priscila Crivocapich y las razones detrás de sus relaciones breves pero intensas

En Desencriptados, repasó su recorrido desde el modelaje internacional hasta su consolidación en el periodismo deportivo. También se refirió a sus vínculos sentimentales, las dificultades para encontrar compatibilidad y su deseo de construir un proyecto afectivo sólido, lejos del ruido mediático. “Tengo que admirar a la persona que tengo a mi lado”, afirmó

Romántica, autoexigente y reservada: Priscila Crivocapich y las razones detrás de sus relaciones breves pero intensas
MÁS NOTICIAS