Nacido el 16 de mayo de 1984 en Baradero, provincia de Buenos Aires, Darío Cvitanich surgió de las divisiones inferiores de Banfield, donde debutó en primera división en el año 2003. Sus buenas actuaciones y goles en el Taladro pusieron su nombre en el radar de los clubes europeos y en 2008 emigró al Ajax. Tras un paso por el Pachuca de México, en 2011 el por entonces entrenador de Boca Juniors, Julio César Falcioni, que lo había hecho debutar en Banfield, lo llevó al club de la Ribera. Con la camiseta azul y oro, Cvitanich fue parte del equipo que salió campeón invicto del torneo Apertura 2011 y estuvo cerca de obtener la Copa Libertadores al año siguiente, pero Boca perdió en las finales frente a Corinthians.
Luego de su estadía en Boca, el delantero volvió a Europa, para vestir la casaca del Niza de Francia. Más tarde volvió a Pachuca, jugó en el Miami FC de la Major League Soccer y finalmente volvió a la Argentina, donde tuvo dos pasos más en Banfield y también uno, y muy significativo, en Racing. Con la Academia logró dos títulos. Varias veces estuvo cerca de River Plate -reconoció ser hincha del Millonario, al igual que toda su familia-, pero su llegada a Núñez no se concretó. En 2022 le puso fin a su carrera profesional como futbolista, pero decidió seguir vinculado a la actividad desde otro rol y comenzó a desempeñarse como periodista en la señal ESPN.
Cvitanich mantuvo una larga relación con la modelo y conductora Cecilia Chechu Bonelli, de la que se separó el año pasado en medio de varios cruces mediáticos. Fruto de esa relación, que duró casi 15 años, Cvitanich y Bonelli tuvieron tres hijas. Actualmente, el ex goleador está en pareja con la modelo y empresaria Ivana Figueiras.

-Sos un gran profesional, lo fuiste como futbolista y ahora en los medios. Estás acostumbrado a situaciones de presión, pero de un tiempo a este parte estás viviendo una situación de mucha exposición pública.
-Cosas de la vida... arrancaste tranqui (risas). Obviamente fue un año distinto, pero transitándolo. Siempre me gusta trazar paralelismos, el fútbol y la vida son lo mismo. Son cosas que pasan, pero estoy muy bien, tengo tres hijas que que la verdad que son un sol. Y bueno, también entendiendo que la vida es así y si bien no estoy acostumbrado mucho a estar en en los medios por temas que no sean futbolísticos, pero se sobrelleva y ya está.
-¿Y lo de las chicas justamente es lo más complicado de eso?
-Uno obviamente prioriza a las chicas, pero también no deja de ser persona y en el momento que se toman decisiones hay que que asumir las decisiones que uno toma. Los chicos hoy entienden, se les habla. Estamos en una época donde cambió mucho todo eso. No tuve la suerte de tener ese diálogo con mis padres, pero sí lo tengo hoy con con mis hijas. Así que las chicos, contrariamente a lo que uno piensa, entienden todo. Están súper felices cuando les toca estar conmigo o cuando les toca estar con su madre. Lo más difícil es que cuando sos conocido (NdR: se refiere a él y Chechu Bonelli) eso impacta mucho, es difícil desde ese lado, porque ven TikTok, Instagram, ven noticias y tenés que explicarles cosas, que ellos ven que no es verdad, quizás esa es la parte más difícil.
-¿Te enoja mucho eso?
-No me enoja. Soy parte de los medios y entiendo todo el juego que se arma. Sí me molesta cuando se dice cosas que no son verdad. Me tocó explicarles situaciones que no eran así. Del otro lado, obviamente hoy con mi actual pareja, con Ivana, hay también dos hijas que tuvieron que leer cosas que no eran verdad, pero tengo un perfil bajo también y quizás debería haber salido a aclarar de entrada cómo habían sido las cosas. Yo me separé a principios de año (2025) y los medios recién se enteraron por una nota que hice en el programa de Matías Martin en junio. A las dos semanas se conoció lo de Ivana, lo único que hicieron algunas personas fue cruzar las historias y las cosas no eran así. Fue heavy, viste como son las redes, yo quizás estoy acostumbrado, pero el problema fue que arrastraron a Ivana y sus hijas, y a mis hijas, a esto, que no era verdad. Me tuve que comer un hate de la sociedad que no está bueno, por algo que no era cierto. Yo me la puedo bancar, pero el problema son los terceros. Yo tenía que aclarar que esta historia mía con Ivana no venía de antes, y lo que le pedí a la otra parte es que no haya especulaciones. Pasó así. Ya está. No se puede volver el tiempo atrás. Algún día explotás, por qué también tenés días malos y días buenos.
-Me gusta quedarme con los días buenos, se te ve enamorado
-Estoy bien. Estoy viviendo otra etapa de mi vida. Con un montón de otras cosas. Entendiendo también que durante la época del fútbol uno termina disociando un poco la vida de lo que uno hace en el deporte. Haciendo mucha introspección me di cuenta que disocié mucho mi vida profesional de lo que era mi vida real.
-¿Hoy te arrepentís de esa estructura, de esa disciplina, que sin embargo te llevó a la cima de tu trabajo como futbolista?
-No, porque es así. Cuando terminás la carrera retomás una vida normal, con un montón de otras cosas, como le pasa a cualquier persona. Todo es experiencia, lo bueno es darse cuenta que hizo bien, que hizo mal y sobre todo, buscar la felicidad. Entonces a tu pregunta, sí, hoy estoy estoy muy feliz, contento, disfrutando de muchas cosas. Obviamente de mi pareja actual y de las chicas, y lo más importante es que estemos bien.

-¿Cómo manejaste el retiro? Hay como una película de pensar que el futbolista de élite es millonario, ¿vos tuviste educación financiera cuando eras joven?
-No, de muy chico, no. Después, cuando estaba en Pachuca, en México, el club empezó a llevar gente, te estoy hablando año 2010, como para instruir un poco a los jugadores, era una función del club, que me pareció espectacular. Yo tuve la suerte de rodearme de un entorno sano, de tener un representante que hoy es mi socio, que me presentó gente buena, que me empezó a educar desde ese lado. Hay que entender que el fútbol empieza y termina, y también estar preparado para saber que el último día sos totalmente descartable.
-En relación a esto te consulto sobre el tema de la salud mental
-La salud mental es todo. No todos los futbolistas se sostienen, no todos se salvan. El otro día vi una estadística, solo el 3% de los jugadores llegan y si profundizás es menos el porcentaje de los que pueden vivir del fútbol. Estamos hablando de un 2% sobre millones de chicos que empiezan con ese sueño, entonces es de las carreras que menos llegan. No sé, decían que en Medicina son el 10%, en otra el 20, en otras, el 30 por ciento.
-En cuánto a las inversiones, ¿vos donde te metiste, quiénes te asesoraron?
-Hoy me toca vivirlo de este lado y trato de acercarles a los chicos a gente, porque el fútbol, como todo, es un llamador de gente que todos te dicen que tienen el negocio de su vida. Es muy difícil, entonces trato de que cierta gente en la que confío presentarlos y decir bueno, “toma la decisión”. Yo les recomiendo a los chicos, que, si tienen la suerte de firmar un contrato rápido, con el 5 o 10 por ciento te alcanza para vivir, después firmás un contrato mejor y seguir viviendo con ese 10 por ciento. Y dedicar el 70 u 80 por ciento al ahorro, a invertir. No es decir “che, ahora firme un contrato mucho mejor y me voy a ir a una hiper casa”, porque ahora, al estar de esta lado te das cuenta que muchas cosas en las que gastaste fueron al pedo. Esto es una opinión personal, pero veo muchos que van en aviones privados. Ahí tenemos una gran responsabilidad, cada uno puede gastar en lo que quiera, pero también hay que explicarles a los chicos de 16 años o 17...“pará, no, no es necesario viajar siempre en un avión privado”. Se puede viajar en business y viajás bien. A veces damos un ejemplo, los que estamos ahí, que no está bueno. Esto lleva, sobre todo en las redes, que los chicos digan “yo quiero viajar en un avión privado y quiero esta casa”. Pero hay que decirles, “primero hay que meterle a un laburo, años y años”.
-Hace un tiempo reconociste que eras hincha de River, pero vos jugaste en Boca y la rompiste. Hoy Boca tiene lesionados a sus 9, Merentiel, Cavani, Giménez, ¿qué necesita Boca para resolver esa situación? ¿Traer otro jugador?
-El tema es qué buscar. A mí me gusta mucho el 9 de Tigre, (José David) Romero. Tenés que buscar alguien del fútbol argentino, que se ponga la camiseta de Boca y que rinda. Boca y River pueden traer de Europa, pero es muy difícil. A veces por ir a buscar la jerarquía te perdés una oportunidad acá.
-¿Qué es Racing en tu vida?
- Racing me agarró en un momento de mi vida en el que pensé que ya no me iba a ir de Banfield. Tomé la decisión de irme de un lugar donde pensaba que en ese momento iba a terminar mi carrera. En ese momento le dije a mi representante que me iba a cualquier equipo, menos a Lanús. A Huracán, Vélez, cualquiera, el equipo que me quisiera, iba. Porque yo me había cansado y me quería ir. Me llama mi representante, que estaba la posibilidad de Racing, estaban Diego Milito y Chacho Coudet ahí. Le dije que sí a mi representante y fui. Conocí un club increíble, con mucha pertenencia, con ese cariño y con ese calor que te da la gente en el día a día. Formamos un grupo increíble, empezamos con un positivismo para Racing, de decir “este club tiene que pelear algo todos los años”. Teníamos un equipazo y volví a disfrutar dentro de la cancha después de mucho tiempo.
-Definime al Tanque Silva
- Un loco lindo, hermoso. Nos juntamos muchas veces en el post fútbol. A veces es difícil mantener una relación con alguien y con él siempre que nos cruzamos hay buena onda. Una dupla en la que vos sabías que donde tirabas el centro, arriba, abajo, él iba a estar ahí.
-¿Te hubiese gustado jugar en River?
- Tres veces me vinieron a buscar. Mi familia es de River, mis hermanos son socios de River, mi viejo era de River. Después del fútbol, que fue mi laburo, hoy volví a tomarlo más como hincha.
-¿Pero te hubiese gustado jugar?
-Me hubiese gustado jugar, pero no jugué, así que es contradictorio lo que te estoy diciendo. O sea, cuando tuve la oportunidad, no fui.
-Y esas tres veces que te buscaron, ¿por qué no se dio?
-En la primera estaba en Holanda, la segunda me había ido justo a Francia y era pasar de Boca a River, y la tercera fue la del 2017, que estaba en Banfield, que pensé que me iba a quedar y no fui. Esas cosas de la vida... mis hermanos creo que habrían sufrido muchísimo, son muy fanáticos. Y había una parte de mí que decía “che, yo tengo un laburo, no tengo ganas de que mis hermanos la pasen mal”. Había algo inconsciente ahí.
-Una definición de Julio Falcioni
-Para mí Julio fue un padre futbolístico. Me hizo debutar en Banfield y me dio la oportunidad de jugar en Boca y de conocer un mundo también divino como es Boca.
-¿Tuviste alguna experiencia con Messi? ¿Y con Diego?
-Con los dos. Yo me voy de Niza a jugar a México y estoy nueve años sin volver a Niza. Me invitaban todos los años, porque me había ido muy bien. Hasta que me retiro y me avisan que juegan Niza contra París Saint Germain, me dicen que el club me quiere hacer un homenaje y me invitan a ver ese partido. Y justo estaba Messi en PSG. Voy, entro a la cancha, me dan un águila, símbolo de Niza, saludo a la gente, estadio lleno. Estaba con mi socio, y su hijo quería conocerlo a Messi. Cuando terminó el partido, estaba yendo a los vestuarios y me encuentro con Messi, nos abrazamos, se sacó la camiseta y me la dio. Las nenas me habían pedido un video de Messi y le pedí de grabarlo y la anécdota es que me olvidé de nombrarle a la más chiquita, quedó afuera del saludo de Leo. Le dije “Carmela, Lupe” y me olvidé de Amelia.
Y con Diego, su primer partido como técnico de Gimnasia fue justo contra Racing. Le arruinamos la fiesta, porque le ganamos en el Bosque. Saliendo para la cancha estábamos con Licha (Lisandro López) y nos cruzamos con Diego. Cuando nos abrazamos, sentimos esa energía, era historia viviente.

-¿Cómo la enamoraste a Ivana? ¿Cómo fue ese momento? ¿Cómo se enamoraron?
-Fue un proceso, encontré un montón de cosas de buenas. También me agarró a mí en una etapa de muchos cambios. Entonces creo que se congeniaron dos cosas. Ella también había tenido un año bastante difícil. Después la arrastré, sin querer, a comerse todo eso de ser “el tercero en discordia”, y en un momento me sentí con culpa, pensando “yo tendría que haber frenado un poco esto”. Traté de salir a aclarar, pero tampoco me podía sentar todos los días en un programa, porque no me gusta. Se bancó todo eso. Hoy veo cómo está con las nenas, ella también tiene sus hijas, y ver como congenia todo. Bancarte todo el odio de afuera. Bancó esa, y después en el día a día, ver como lleva la parte empresarial, como emprende en este país. Lo admiro. Es remarla, darle trabajo a 15 personas, sostener una marca 10 años, es mamá, tener una historia de vida, acompañarme, que vengo con mi historia, que también tengo tres hijas. Con el tiempo entendés que la construcción de un amor sano es a veces con cosas incómodas, con situaciones incómodas y con mochilas de cada uno. Y con fantasmas, ¿no?





